Jeremías 4
Al Final
"Y tú, destruida, ¿qué harás?..."Jr. 4:30
Necesitamos poner todo nuestro empeño y voluntad si queremos salvarnos.
A nadie le gusta que le cuenten el final de una película que quiere mirar. Es porque todos tenemos un sentido de curiosidad que creemos que algo diferente podría suceder al final. Y ciertamente, la industria de los filmes buscan y rebuscan sus historias cuyos finales el espectador no pueda adivinar.
Pero no hay mucho que adivinar porque al final de cuentas todo tiene, ya sea un feliz o un final triste.
Alejarse de Dios = Triste Final
Jesús dijo que un buen árbol da buenos frutos y un mal árbol da malos frutos.
No se necesita esperar al final de nuestra vida para saber los resultados. En el proceso ya se puede ver cómo acabarán las cosas.
En el tiempo de Jeremías Dios estaba mostrando que los frutos que Israel iba a cosechar iban a ser desastrosos, todo a causa de su pecado
"Porque mi pueblo es necio, no me conocieron; son hijos ignorantes y no son entendidos; sabios para hacer el mal, pero hacer el bien no supieron." Jr 4:22
Debemos entender que nadie nace bueno, eso se aprende.
Sí nos entregamos por completo a Dios y ponemos todo nuestro empeño y voluntad no tendremos ni tiempo, ni recursos para las cosas que no edifican y sí nos faltará tiempo y precisaremos más recursos para seguir haciendo lo bueno y lo correcto para servir a Dios y servir a nuestro prójimo.
Hacer el bien, el algo que se aprende.
Un día le pregunté a un gran pastor cómo él se había convertido en un gran líder de jóvenes. Pensé que él me iba a responder: lee este manual, estudia esta carrera, o alguna cosa que pudiese transformarme. Entonces él me respondió: Práctica, todo es práctica; la práctica hace al maestro. (Confieso que hubiera sido más fácil leer un libro)
La misma receta se utiliza para hacer el bien: Práctica.