jueves, 30 de diciembre de 2021

Aunque nadie te espere, yo te espero

Vivimos en el mundo de los antónimos, de los contrastes y las contradicciones, de lo formal y lo informal, de la riqueza y la pobreza, de lo sagrado y lo profano, de lo racional y de lo absurdo, del humor y el llanto de la libertad y la esclavitud, de la fuerza y la debilidad, de los sueños y los desengaños, de los violentos y los pacíficos, de los doble personalidad y la bipolaridad, de los que nacieron y no quieren vivir y de los que murieron antes de nacer, de los que tuvieron un mal comienzo y un buen final y de los que comenzaron bien pero acabaron mal.
Donde el que sabe no enseña y el que enseña no sabe.
Dónde hay hospital para el sano y no existe salud para el convaleciente.
Vivimos entre el ya y el todavía no, cuando todo parece cerca y a la vez tan lejos.
Donde corre el que no ganará y huye el que ya venció.
Dónde muero por la vida, pero la muerte es alivio para esta vida.
Dónde la alegría dura poco y el sufrimiento es interminable.
Dónde se lucha para sobrevivir y se sobrevive tan solo para luchar.
Es verdad que hay un tiempo para cada cosa y cada cosa en su tiempo, asimismo hay un lugar para casa cosa y cada cosa debe estar en su lugar.
Por tanto, de mí mal vivir me arrepiento, y deseo vivir bien para no arrepentirme, porque de este mundo de luces y sombras, de edificación y destrucción, de alivios y pesares, de honor y deshonra, de crisis y progreso, llegará el fin del barro y del hierro cuando lo eterno acabe con lo pasajero, lo santo con lo trivial, la luz con las tinieblas, el bien con el mal, lo infinito con lo finito, lo inmortal con lo mortal, lo incorruptible con la corrupción, cuando la salvación acabe con el pecado y la vida se entronice suprema sobre la muerte. Vendrá y no tardará, esperaré por él con alegría. Porque ni el llanto, la enfermedad o la muerte, serán mayores que el gozo, la salud y la vida que con Cristo podré tener. Porque su perdón es mayor que mí pecado, su gracia es mayor que pasado y su amor es mejor que la vida misma.

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