martes, 19 de mayo de 2020

Humildad

Humildad

No es no reconocer sus puntos fuertes; sino, no reconocer sus limitaciones.
Si por un pretendida modestia no reconozco lo que es bueno, no estaré glorificando a Dios

viernes, 21 de julio de 2017

Ezequias - El Dios que nos envía

"El quitó los lugares altos, y quebró las imágenes, y cortó los símbolos de Asera, e hizo pedazos la serpiente de bronce que había hecho Moisés, porque hasta entonces le quemaban incienso los hijos de Israel; y la llamó Nehustán.
En Jehová Dios de Israel puso su esperanza; ni después ni antes de él hubo otro como él entre todos los reyes de Judá. 
Porque siguió a Jehová, y no se apartó de él, sino que guardó los mandamientos que Jehová prescribió a Moisés."
2 Reyes 18:4-6

El éxito es una cadena de decisiones.

En primer lugar, Ezequiel, decidió quitar todos los ídolos de su vida y de su pueblo.
Sin duda, un primer paso bien dado.

Como hijos de Dios con una misión, apartarnos del pecado y del mal será un paso decisivo e importante para el resto de nuestra historia.

En segundo lugar, puso su confianza y su esperanza en Dios.
La oración, la comunión y la dependencia de Dios no eran algo opcional en la vida de Ezequiel; sino, una necesidad vital.
Al igual que nuestros días, podía haber puesto su esperanza en las riquezas, el poder y capacidad humanas, o la autosuficiencia por ser el pueblo de Dios. Más, Ezequias, decidió tomar en serio el asunto de su relación con Dios.

En tercer lugar, Ezequias, decidió ser obediente a los mandamientos de Dios.

Veamos entonces ¿Cuál fue el resultado?

"Y Jehová estaba con él; y adondequiera que salía, prosperaba. El se rebeló contra el rey de Asiria, y no le sirvió" 2 Reyes 18:7

Así, "Es esencial que cada súbdito del reino de Dios sea obediente a la ley de Jehová, para que su gloria infinita pueda tener un establecimiento perfecto. Los profesos seguidores de Cristo son probados en esta vida para ver si serán o no obedientes a Dios. La obediencia dará como resultado la felicidad, y asegurará la recompensa de la vida eterna. – {SSJ 57.2}

El Dios que nos envía quiere bendecir su obra y prosperar el ministerio que llevamos adelante.

Apartémonos del mal, pongamos nuestra esperanza en el Señor y seamos obedientes a sus mandamientos. Luego veamos su grande poder obrando en el corazón de sus hijos y dando tremendas victorias a su pueblo.




jueves, 20 de julio de 2017

La Sociedad del Espectáculo - Un Dios que envía

"Y cualquiera que se ensalce, será humillado, y cualquiera que se humille, será ensalzado." Mateo 23:12

Zigmunt Bauman afirma que, el hombre pos moderno no acepta súper héroes, sino, tan sólo, celebridades.

Ciertamente, vivimos en una sociedad donde predomina el espectáculo.

Siglos atrás, los griegos inventaron la comedia y la tragedia; es decir una de dos: o usted salía riendo, o salía llorando. Solo Sheakspeare agrega el drama siglos después.

Hoy por hoy, los espectáculos de la cultura mediática apuntan al consumo.

El hombre moderno se sienta frente a una pantalla mirando su serie favorita porque el espectáculo es una herramienta de pacificación y despolitizacion. 

La industria posibilitó la multiplicación de los espectáculos por medio de nuevos espacios (TV, Radio, Internet)

Focados en la estética; la cultura mediática promueve espectáculos tecnológicamente sofisticados y atrayentes para atender las expectativas del público y aumentar su poder y lucro.

Incluso la vida política-social es cada vez más moldeada por el espectáculo.

Espectáculos son aquellos fenómenos de la cultura mediática que retratan valores básicos de la sociedad contemporánea, determinan el comportamiento y dramatizan los conflictos y diferencias sociales.

Se buscan a cualquier precio los espectadores. Por eso hoy, no vemos un juego de fútbol, sino "el espectacular juego de fútbol." Y tanto hechos políticos, sociales, culturales como económicos siguen el mismo camino.

Así, conflictos sociales y políticos están presentes en la televisión, presentando casos sensacionalistas: asesinatos, actos terroristas, escándalos de corrupción y sexuales.
Las redes sociales se suman procurando hacer que la persona haga un espectáculo en busca de likes mostrando la  la mejor cara, el mejor cuerpo, la mejor ropa o la mejor comida.

El culto a la celebridad está también presente en la religión, procurando también alcanzar al individuo pos moderno. ¿Qué hacer entonces?

Sin embargo, por más que todos los actores envueltos lo deseen; debemos recordar que, un día, el espectáculo se acaba.

Frente a un individuo infeliz y depresivo precisamos sí, de una adaptación posible, que no escandalice a los hermanos que están dentro y que atraiga a los de afuera.

Debemos saber que se pueden adaptar formas pero no los contenidos. 

Y recordar que, Cristo no nos manda a desgastarnos organizando show tras show. Para no perdernos, sigamos el ejemplo del maestro quien cuando estaba más cercado por las luces y las multitudes, se dedicaba más a orar.

Sugiriendo un camino diferente al de las iglesias "espectaculares" y los predicadores "súper star", Eugene Peterson diría:

"Pastor es aquel que enseña a su iglesia a orar."

En un tiempo de espectáculo y celebridades, el Dios que nos envía nos insta, otra vez, a buscarlo con humildad de corazón:

"Pero tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cuando hayas cerrado la puerta, ora a tu Padre que está en secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará en público" Mateo 6:6.

miércoles, 19 de julio de 2017

El evangelio eterno en un mundo efímero - Un Dios que nos envía

"Y vi otro ángel volar por en medio del cielo, que tenía el evangelio eterno para predicarlo á los que moran en la tierra, y á toda nación y tribu y lengua y pueblo." Apocalipsis 14:6

El hombre moderno no quiere que nada estorbe su salvación:

"Son justificados por la fe no sólo los que pecan; sino también, los que dudan" Paul Tillich en La Era Protestante.

Con o sin confesión, arrepentimiento o conversión usted será salvo. Se propone una salvación universal.

A diferencia del apóstol Pablo que decía: Es justificado todo aquel que cree. 

El evangelio eterno parece una traba que incomoda al modernismo.

De cierto modo, el ecumenismo, en el intento de limpiar el camino para la unión de las iglesias, se acaban dejando todas las doctrinas que exijan algún tipo de diferencia.

Alguien dijo que, para profundizar esa unión, la iglesia Católica no debería tan solo perdonar a Lutero, sino tornarlo santo. Sería el primer santo protestante; un paso importante para el ecumenismo.

- No hay por qué separarnos - clama el mundo incredulo. Pero dejar a un lado los principios por causa de la unidad no hace más que darnos una falsa ilusión de evangelización; es decir cubrir la cultura con una capa de cristianismo; lo que es un sicretismo sutíl en el fondo.

Hablando sobre el riesgo del sincretismo en la contextualización Nicholls dice: 
"El sincretismo resulta en la muerte lenta de la iglesia y el fin de la evangelización." (Bárbara Berg, Contextualização, 27)

Richard Niebuhr hablando sobre el encuentro entre Cristo y la cultura dice:
"La primera respuesta a la cuestión entre Cristo y la cultura que consideraremos es la que afirma sin medios términos la exclusiva autoridad de Cristo sobre el cristiano y resueltamente rechaza las exigencias de la lealtad a la cultura. Lógica y cronológicamente esta respuesta parece merecer la primera posición: lógicamente, porque ella parece provenir directamente del principio común de la Soberanía de Jesucristo y, cronológicamente, porque es ampliamente aceptado que ella fue la actitud de los primeros cristianos." (Cristo y la cultura, 17)

Hoy existe una gran preocupación por alcanzar a los jóvenes posmodernos; más el método Biblico se mantiene:
"¿Con que limpiara el joven su camino?
Con guardar tu palabra." Salmos 119:9.

Un Medieval con pensamiento moderno decía:
"El joven que Cristo es victorioso sobre todo lo que confiere poder al diablo. Por tanto, él tiene la victoria; no de tal forma que no se sienta sin más pecado, la conciencia pesada y la muerte, sino porque esas cosas son vencidas. Pues Cristo es mayor que ellas. Ciertamente, fueron vencidas, pero no extintas. La enfermedad comenzó a ser curada, mas no fue completamente debelada." (Martín Lutero: Obras Seleccionadas. Sao Leopoldo: Sinodal, 1987 p. 472)

Creer en el evangelio eterno no es opcional; además que es también la marca que distingue al pueblo de Dios.

Evangelizar y ser rechazado puede ser deprimente.
Precisamos muchísimo del poder del Espíritu Santo para que el evangelio pueda trasformar las vidas de las personas que se pretenden alcanzar.

"Puesto que éste es el medio por el cual hemos de recibir poder, ¿por qué no tener más hambre y sed del don del Espíritu? ¿Por qué no hablamos de él, oramos por él y predicamos respecto a él?" (HAp, 41)

Si clamamos por él; el Dios que nos envía, nos dará su Santo Espíritu que cumplirá su obra maravillosa para que, como los primeros discípulos, sin temor, podamos testificar y proclamar que debemos rendir nuestra vida a él para darle gloria y honra.

Así, el mundo reconocerá que Dios es soberano; no así las riquezas, los placeres, o poderes de este mundo. Que aunque en este mundo moderno y efímero donde todo se tornó descartable; existe un evangelio eterno y que únicamente Jesucristo es el Señor.

La Cadena del Discipulado - Un Dios que envía

"Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros." 2 Timoteo 2:2

La salvación es personal, mas el discipulado es comunal.
No existe el discipulado en soledad.

El discipulado es la impresión o marca que el maestro deja en la vida del discípulo.

Pablo entendía que era pasajero y que debía asegurarse que hubiese un sucesor que guiaria la iglesia cuando él ya no estuviese.

Así, decide discípular a Timoteo. Le encomienda que encargue a hombres fieles y estos, a la vez, pasasen su conocimiento, fervor, testimonio y pasión por el evangelio a otros.

Una mujer que se unió a la cadena de discípulos fue la mujer samaritana:

"Tan pronto como halló al Salvador, la mujer samaritana trajo otros a él. Demostró ser una misionera más eficaz que los propios discípulos. Ellos no vieron en Samaria indicios de que era un campo alentador. Tenían sus pensamientos fijos en una gran obra futura, y no vieron que en derredor de sí había una mies que segar. Pero por medio de la mujer a quien ellos despreciaron, toda una ciudad llegó a oír del Salvador. Ella llevó en seguida la luz a sus compatriotas. (DTG,166)

Hombres, mujeres, niños y ancianos todos podemos ser discípulos que el Espíritu Danto puede utilizar para impresionar el coeazón de otros personas. Todos estamos llamados a cumplir la misión.

"Esta mujer representa la obra de una fe práctica en Cristo. Cada verdadero discípulo nace en el reino de Dios como misionero. El que bebe del agua viva, llega a ser una fuente de vida. El que recibe llega a ser un dador. La gracia de Cristo en el alma es como un manantial en el desierto, cuyas aguas surgen para refrescar a todos, y da a quienes están por perecer avidez de beber el agua de la vida." (DTG, 166)

Alguien dijo que ninguna cadena es más fuerte que su eslabón más débil. 
Somos parte de la cadena del discipulado y nuestra participación es tan y cuán importante como la de aquellos que ocupan altos cargos o tienen grande conocimiento.

Pablo a Timoteo, Timoteo a Hombres fieles y estos, a su vez a otros.

"Cuando se convertían hombres promisorios y capaces como en el caso de Timoteo, procuraban Pablo y Bernabé presentarles vívidamente la necesidad de trabajar en la viña del Señor. Y cuando los apóstoles se iban a otra ciudad, la fe de esos conversos no disminuía, sino que se acrecentaba. Habían sido fielmente instruídos en el camino del Señor y enseñados a trabajar abnegada, fervorosa y perseverantemente por la salvación de sus prójimos. Esta solícita educación de los neófitos era un importante factor del notable éxito que obtuvieron Pablo y Bernabé al predicar el Evangelio en tierras paganas." (HAp, 151)

Usted es parte importante de la cadena de salvación para este mundo. 
Sea fiel a su cometido; no desista y pida fuerzas al Señor para sujetar a otros que, tras suyo, dependen de su perseverancia; sean sus hijos, su esposa(o), sean sus hermanos o familiares, sus hermanos de iglesia, sus vecinos y amigos sobre quienes usted ejerce grande influencia, aún sin saberlo.

¿Cómo lograrlo?

El Dios que nos envía y sabe cómo hacer discípulos nos da la receta "Porque separados de mí nada podéis hacer" Juan 15:5.

Sin duda alguna, tendremos exito en nuestro discipulado, tan solo, aferrándonos al Salvador.

"El que oye, diga: ¡‘Ven!’” Todo miembro de iglesia ha de mostrar su lealtad invitando a los sedientos a beber del agua de la vida. Una cadena de testigos vivientes ha de llevar la invitación al mundo. ¿Realizarás tu parte en esta gran obra?" (CE, 19).