martes, 24 de diciembre de 2013

Leamos hoy Salmos 135 Insensatez de la Idolatría

Leamos hoy

Salmos 135



Insensatez de la Idolatría

"Yo sé muy bien que el Señor nuestro Dios es más grande que todos los dioses." Salmos 135:5


Somos lo que adoramos

Ciertamente somos transformados por la contemplación. Aquello en lo que se fijan nuestros ojos y nuestro pensamiento ineludiblemente nos afecta y torna nuestro ser en algo parecido.

Por eso la palabra de Dios condena abierta y directamente toda adoración que no este dirigida hacia Dios el Creador, sustentador y Salvador.

Seremos transformados a su imagen y semejanza si lo contemplamos diariamente, si tomamos el tiempo necesario y suficiente para meditar en su bondad y misericordia, en lo que el hizo, hace y hará por nosotros aqui y en la eternidad. Solo Cristo Jesús merece toda nuestra adoración

"Ninguno de los que hacen ídolos vale nada, y para nada sirven los ídolos que ellos tanto estiman. Los que les dan culto son ciegos y estúpidos, y por eso quedarán en ridículo. El que funde una estatua para adorarla como si ella fuera un dios, pierde su tiempo. Todos los que la adoren quedarán en ridículo. Los que fabrican ídolos son simples hombres. Si todos juntos se presentaran a juicio, quedarían humillados y llenos de terror. Veamos qué hace el herrero: toma su cincel y, después de calentar el metal entre las brasas, le da forma a golpes de martillo. Lo trabaja con su fuerte brazo. Pero si el herrero no come, se le acaba la fuerza, y si no bebe agua, se cansa. O veamos al escultor: toma las medidas con su regla, traza el dibujo con lápiz y compás y luego lo trabaja con escoplo; así hace una estatua dándole la figura de una persona e imitando la belleza humana, y luego la instala en un templo. O también, alguien planta cedros y la lluvia los hace crecer; después tendrá cedros para cortar. O si prefiere cipreses o robles, los cuida en el bosque hasta que están bien gruesos. Luego la gente los usa para hacer fuego; se llevan unos pedazos para calentarse con ellos; se llevan otros para cocer pan; y otros pedazos los usan para hacer la estatua de un dios, y se inclinan ante ella para adorarla. O también: la mitad de la madera la pone uno a arder en el fuego, asa carne, se come el asado y queda satisfecho. También se calienta con ella, y dice: «¡Qué bien se está junto al fuego; ya estoy entrando en calor!»  Y de la madera sobrante hace la estatua de un dios, se inclina ante ella para adorarla, y suplicante le dice: «¡Sálvame, porque tú eres mi dios!»
Esa gente no sabe, no entiende; tienen los ojos tan ciegos que no pueden ver, y el entendimiento tan cerrado que no pueden comprender. No se ponen a pensar, les falta entendimiento para comprender y decir: «La mitad de la madera la puse a arder y en las brasas cocí pan, asé carne y me la comí; del resto hice esta cosa detestable, ¡y lo que estoy adorando es un pedazo de palo!» Verdaderamente, es como comer ceniza. Es dejarse engañar por ideas falsas. Esas personas no podrán salvarse. No serán capaces de entender que lo que tienen en sus manos es pura mentira.(Isaías 44: 9-20)

"Los ídolos de los paganos son oro y plata,
objetos que el hombre fabrica con sus manos.
Tienen boca, pero no pueden hablar;
tienen ojos, pero no pueden ver;
tienen orejas, pero no pueden oír;
¡ni siquiera tienen vida!
Iguales a esos ídolos
son quienes los fabrican
y quienes en ellos creen." Salmos 135:15-18


Adora a dios y dale gloria!

Dios te bendiga!

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