Salmos 143
Viviendo cada día con Dios
"Por la mañana hazme saber de tu amor, porque en ti he puesto mi confianza. Hazme saber cuál debe ser mi conducta, porque a ti dirijo mis anhelos." (Salmos 143:8)
"El salmo 143 es una súplica de liberación y una expresión de confianza en el amor y la misericordia de Dios" (3CBA, 944)
Creo que todo padre de familia se encuentra cada día en esta condición, qué hacer, cómo hacer, cuando hacer.
Todos los días deben ser tomadas importantes decisiones en la familia; lo que uno haga o deje de hacer repercutirá innegablemente sobre los demás. Por eso necesitamos pedir la ayuda de Dios diariamente, pues sólo él podrá hacer lo que nosotros, definitivamente, no estamos capacitados para hacer.
Mas es nuestro privilegio buscarle de todo corazón, acercarnos a él, buscar entender y hacer su voluntad: su camino es el correcto, su voluntad es la mejor y su plan es perfecto!
El culto familiar es la clave para la educación de todo niño, ellos necesitan conocer y entender el amor de Dios en sus propias vidas; desde pequeños desarrollar ese espíritu servicial y amistoso que tuvo cristo Jesús; y esta es clave para que no nos quedemos solo en las intenciones. Déjeme explicárselo:
En toda empresa o institución los jefes o dueños tienen grandes ideas y planes; objetivos maravillosos. La pregunta es: ¿Cómo con tan buenas intenciones muchas empresas quiebran y caen?
La respuesta es: porque mucha gente tenía el corazón en otra parte.
¡Se precisa tiempo y atención para unir el pensamiento y el sentir de las personas!
En una familia es igual: Papá, mamá trabajan 12, 14 y hasta 16 horas al día; ellos piensan que todos en la casa están sintonizados con el mismo pensamiento; pero lo cierto es que cada hijo piensa por su lado: a uno le preocupa sus juguetes, a otro le preocupa sus amigos y otros ya están pensando en su enamorado. y esto es fácil de notar porque cuando usted cobra su sueldo; usted está pensando en compras varias cosas; y cuando conversa con su esposa ella está pensando comprar otras totalmente distintas!
Entonces ¿Qué falta?
-Falta unirnos en propósito
-Falta descubrir las necesidades de los otros
-Falta escuchar lo que los otros piensan
y Finalmente falta conocer, entender y obedecer la voluntad de Dios.
Por eso debemos reunir a nuestra familia para juntos unirnos a Dios y procurar, cada día, honrarlo no solo a nivel personal, sino a nivel familiar
"Como ministros de Dios, queridos padres, deben usar los preciosos momentos de tiempo que quedan para hacer la obra que él les ha dejado. Dios desea que, por medio de métodos sabios en su hogar, instruyan a sus hijos para él. Aprendan de Jesús, sean hacedores de la Palabra...Los niños necesitan que la religión sea algo atractivo, no repulsivo. La hora del culto familiar debería ser la más feliz del día. Que la lectura de las Escrituras esté bien elegida y que sea sencilla; que los niños se unan en el canto, y que las oraciones sean cortas y al punto... Consideren... que están en el servicio de Dios, que tienen acceso a Aquel que es nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.—The Review and Herald, 18 de marzo de 1902. –
David tuvo que aprender con dolor, cuando su hijo Absalón lo estaba persiguiendo, que precisamos atender a nuestros hijos; y conectarlos a la fuente de vida que es Cristo Jesús.
David tuvo que aprender con dolor, cuando su hijo Absalón lo estaba persiguiendo, que precisamos atender a nuestros hijos; y conectarlos a la fuente de vida que es Cristo Jesús.
¿y tú, estás conectado con Dios?
¿Tu familia, está conectada con él?
¡Comienza hoy! pues Dios quiere salvarte a ti y a los tuyos!
escucha mi oración;
pon atención a mi súplica.
¡Respóndeme, pues tú eres justo y fiel!
pon atención a mi súplica.
¡Respóndeme, pues tú eres justo y fiel!
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