Isaías 36
Estrategias del enemigo
"He aquí que tú oíste lo que han hecho los reyes de Asiria a todas las tierras, que las destruyeron; ¿y escaparás tú?" Is. 37:11
"¿Qué es la vida? Un monumento perdurable al único Dios verdadero. La obra de la creación nunca podrá ser explicada por la ciencia. ¿Qué intelecto puede explicar la ciencia de la vida? ¿Nos asombramos de que los materialistas no tengan lugar para la existencia de Dios? El cuarto mandamiento declara a todo el Universo, a los mundos no caídos y al mundo caído que Dios creó el mundo en seis días y descansó en el séptimo. La evidencia proporcionada allí no deja lugar para el escepticismo.
Cristo, el Comandante de las cortes celestiales, estaba acostumbrado a recibir la asistencia y adoración de los ángeles. En cualquier momento durante su vida sobre la tierra podría haber solicitado a su Padre doce legiones de ángeles. Pero ni el soborno, ni la tentación de manifestar sus prerrogativas divinas pudo inducirlo a desviarse del sendero designado por Dios. La estrategia de Satanás mostró su gran habilidad y astucia. Tres veces trató el enemigo de obtener la victoria sobre Cristo. Lo asaltó en el terreno del apetito; apeló a su orgullo; presentó delante de El las escenas más cautivantes de este mundo. Lo desafió a dar evidencia de que era el Hijo de Dios. Pero Cristo no se la dio, sino que mantuvo su dignidad como Aquel a quien Dios había entregado todo poder." (Alza tus ojos, 37)
Ni aún el Salvador se salvó de ser tentado por el enemigo.
Satanás siempre nos ataca y siempre usa estrategias sutiles con las cuales pretende derrotar al pueblo de Dios.
El miedo es la religión del diablo y es una de sus principales armas para acabar con nuestra fe.
Nuestra fe no depende ni de:
Personas
Milagros
De personas porque: las personas caen y son imperfectas. Cuando alguien dice: Yo no voy a esa iglesia mientras fulano o fulana esté ahí; quiere decir que su fe está centrada en una persona.
No depende de milagros porque, Dios es soberano y él sabe cuál será el mejor camino para sus hijos. Cuando alguien dice: Dios SI me sanas, voy a ir a la iglesia; Dios SI me ayudas en este negocio, voy a guardar el sábado. Y si tal vez no sanase o ese negocio no resultase?
La respuesta de los amigos de Daniel es contundente en los casos cuando nuestra fe es probada
"Habló Nabucodonosor y les dijo: ¿Es verdad, Sadrac, Mesac y Abed-nego, que vosotros no honráis a mi dios, ni adoráis la estatua de oro que he levantado? Ahora, pues, ¿estáis dispuestos para que al oír el son de la bocina, de la flauta, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampoña y de todo instrumento de música, os postréis y adoréis la estatua que he hecho? Porque si no la adorareis, en la misma hora seréis echados en medio de un horno de fuego ardiendo; ¿y qué dios será aquel que os libre de mis manos?
Sadrac, Mesac y Abed-nego respondieron al rey Nabucodonosor, diciendo: No es necesario que te respondamos sobre este asunto.
"Habló Nabucodonosor y les dijo: ¿Es verdad, Sadrac, Mesac y Abed-nego, que vosotros no honráis a mi dios, ni adoráis la estatua de oro que he levantado? Ahora, pues, ¿estáis dispuestos para que al oír el son de la bocina, de la flauta, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampoña y de todo instrumento de música, os postréis y adoréis la estatua que he hecho? Porque si no la adorareis, en la misma hora seréis echados en medio de un horno de fuego ardiendo; ¿y qué dios será aquel que os libre de mis manos?
Sadrac, Mesac y Abed-nego respondieron al rey Nabucodonosor, diciendo: No es necesario que te respondamos sobre este asunto.
He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará.
Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado. (Dn. 3:14-18)
Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado. (Dn. 3:14-18)
Decidí resaltar con negrita la frase Y SI NO. Porque en caso de que no hay el milagro del libramiento la decisión de confiar en Dios, por parte de ellos, seguiría siendo la misma.
Pues bien, entonces de qué debe depender nuestra fe?
Nuestra fe debe depender de que miremos a Cristo y su obra redentora por cada uno de nosotros, que confiemos tranquilamente en su misericordia y bondad.
Es aquí donde aparece nuestra historia del capítulo de hoy.
Ezequías fue tajantemente amenazado por el poder asirio. No había escapatoria. Asiria, la gran potencia emergente (aunque nunca logró convertirse en potencia mundial) llegó a los límites de Judá.
A veces es muy similar en nuestra vida, nos sentimos acorralados, sin escapatoria, sin encontrar un cómo, sin encontrar una salida.
En ese momento es cuando el enemigo lanza sus más terribles amenazas, con una estrategia y un discurso bien elaborado el busca que bajemos la vista del Dios que puede salvarnos; y para ello el usa dos estrategias marcantes:
1. Nos hace mirar a otros que cayeron.
"¿Dónde está el dios de Hamat y de Arfad? ¿Dónde está el dios de Sefarvaim? ¿Libraron a Samaria de mi mano? ¿Qué dios hay entre los dioses de estas tierras que haya librado su tierra de mi mano, para que Jehová libre de mi mano a Jerusalén?" Is 36:19,20
Pues bien, entonces de qué debe depender nuestra fe?
Nuestra fe debe depender de que miremos a Cristo y su obra redentora por cada uno de nosotros, que confiemos tranquilamente en su misericordia y bondad.
Es aquí donde aparece nuestra historia del capítulo de hoy.
Ezequías fue tajantemente amenazado por el poder asirio. No había escapatoria. Asiria, la gran potencia emergente (aunque nunca logró convertirse en potencia mundial) llegó a los límites de Judá.
A veces es muy similar en nuestra vida, nos sentimos acorralados, sin escapatoria, sin encontrar un cómo, sin encontrar una salida.
En ese momento es cuando el enemigo lanza sus más terribles amenazas, con una estrategia y un discurso bien elaborado el busca que bajemos la vista del Dios que puede salvarnos; y para ello el usa dos estrategias marcantes:
1. Nos hace mirar a otros que cayeron.
"¿Dónde está el dios de Hamat y de Arfad? ¿Dónde está el dios de Sefarvaim? ¿Libraron a Samaria de mi mano? ¿Qué dios hay entre los dioses de estas tierras que haya librado su tierra de mi mano, para que Jehová libre de mi mano a Jerusalén?" Is 36:19,20
Dicen que una mentira contada mil veces, se convierte en verdad.
Uno tras otro, el enemigo comenzó a enumerar cuántos habían caído. Y no era mentira. La verdad Muchos han caído! Sí, muchos han naufragado en la vida cristiana (quizás por ello muchos ni se animan a entrar en ella) pero, muchos han triunfado con la ayuda de Dios.
Satanás nos hace recuerdo de cuántos cayeron para que no lo intentemos; el dice:
- Mira cuántos han caído! mira fulano, mira fulano, era mejor líder que tú, tenía más condiciones que tú, era mejor persona que tú, y hoy ya no está más, ya no va a la iglesia. Hazte un favor, ni lo intentes porque tú eres una vergüenza!
Más, Dios nunca nos llamó a ser como tal o como cual, a ser como David o como Pedro; ÉL nos llamó a ser como Jesús y nos prometió todas las fuerzas y la capacidad para serlo.
Cristo nunca nos llamó a compararnos con nadie. Como un viejo amigo, llamado Benjamín, me dijo: Nunca te compares con nadie porque siempre habrá alguien "mejor" o "peor" que tú
El enemigo enumera a los caídos porque quiere que caigamos también.
Nunca mire a otros que cayeron (y por salud, no se concentre tanto en los que triunfaron). Mire a Dios que lo ama y guiará hasta el final.
"Ciertamente, oh Jehová, los reyes de Asiria destruyeron todas las tierras y sus comarcas,
y entregaron los dioses de ellos al fuego; porque no eran dioses, sino obra de manos de hombre, madera y piedra; por eso los destruyeron." Is 37:18,19
"Ciertamente, oh Jehová, los reyes de Asiria destruyeron todas las tierras y sus comarcas,
y entregaron los dioses de ellos al fuego; porque no eran dioses, sino obra de manos de hombre, madera y piedra; por eso los destruyeron." Is 37:18,19
Si con esta primera estrategia no consigue desanimarnos, el enemigo recurre a la segunda
2. Nos hace mirar a nosotros mismos
(Fue por eso que pedí prestado un versículo del próximo capítulo, ya que se trata del mismo acontecimiento)
"He aquí que tú oíste lo que han hecho los reyes de Asiria a todas las tierras, que las destruyeron; ¿y escaparás tú?" Is. 37:11
Esta tal vez es la estrategia más letal del enemigo.
Entonces, el recurre a restregar en la cara del pueblo de Dios: Su desobediencia, su incapacidad, sus pecado pasados y hasta incluso declara que viene en nombre de Dios.
"He aquí que confías en este báculo de caña frágil, en Egipto, en el cual si alguien se apoyare, se le entrará por la mano, y la atravesará. Tal es Faraón rey de Egipto para con todos los que en él confían." Is. 36:6
Desobediencia
Dios ya había advertido al pueblo de Israel acerca de apoyarse en los egipcios, pero el pueblo ya había hecho alianzas con ellos. El enemigo sabia esto. Era evidente que ellos no habían estado "confiando" últimamente en el Señor, pues sus hechos demostraban que no habían obedecido a la voz de sus profetas.
Incapacidad
"Ahora, pues, yo te ruego que des rehenes al rey de Asiria mi señor, y yo te daré dos mil caballos, si tú puedes dar jinetes que cabalguen sobre ellos. ¿Cómo, pues, podrás resistir a un capitán, al menor de los siervos de mi señor, aunque estés confiado en Egipto con sus carros y su gente de a caballo?" Is 36:8,9
Esto parecía un interrogatorio mortal.
"Es evidente que Judá no tenía una caballería preparada. Loa asirios se burlaron de Ezequías por intentar resistirlos, ya que su caballería era muy débil" (4 CBA, 273)
Tremendo desafío; y mucho más entendiendo que el Pueblo de Israel estaba empequeñeciéndose cada vez más!
Mensaje en nombre de Dios
¿Acaso vine yo ahora a esta tierra para destruirla sin Jehová? Jehová me dijo: Sube a esta tierra y destrúyela. Is. 36:10
Esta es una táctica realmente fulminante.
El enemigo viene en nombre de Dios; pero, debemos recordar que incluso con Cristo usó la palabra de Dios.
Sin duda alguna, si nos miramos a nosotros mismos no encontraremos nada que pueda salvarnos. Encontraremos cosas que no queremos recordar.
Hay momentos cuando el silencio es oro. Principalmente cuando el enemigo viene en nombre de Dios debemos confiar que Dios mismo proporcionará la respuesta.
Mire a Dios
Por eso debemos procurar la ayuda de Dios. Mirar a Cristo; porque como fue levantada la serpiente en el desierto, así también sería levantado el hijo del hombre:
"para que todo aquel que en él crea tenga vida eterna" Jn 3:14,15
Usted tiene un Dios para el cual no hay nada imposible! Él es capaz de librarlo y convertirlo en un vencedor sobre todas las asechanzas del enemigo! Mas no debemos bajar la mirada de ÉL
No necesitamos mirar a otros o mirarnos a nosotros mismos. Aunque el enemigo de Dios pueda tener mil estrategias para derribarnos, no bajemos la mirada del Señor:
"puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe..." Hb. 12:2
"puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe..." Hb. 12:2
Levantando en alto la verdad que no precisa de más comentarios:
"Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna." Jn. 3:16
Hay esperanza y salvación en el Señor!
Entonces, aunque el enemigo esta completamente dispuesto a destruirnos, Fijaremos los ojos en Jesús?
Dios te bendiga!
No hay comentarios:
Publicar un comentario