Isaías 55
Una vida totalmente diferente
"Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos." Isaías 55:8,9
Este es un gran capítulo para escribir un libro completo!
Buscamos y no hallamos, tocamos y no se abren las puertas, pedimos y no recibimos porque según el apóstol Santiago pedimos para gastar en nuestros deleites.
Aquí Isaías presenta una vida totalmente diferente que Dios ofrece a todo aquel que decide buscarlo y seguirlo.
Una Gran invitación
"¡Vengan a las aguas todos los que tengan sed!
¡Vengan a comprar y a comer los que no tengan dinero!
Vengan, compren vino y leche sin pago alguno.
¿Por qué gastan dinero en lo que no es pan,
y su salario en lo que no satisface?
Escúchenme bien, y comerán lo que es bueno,
y se deleitarán con manjares deliciosos.
Presten atención y vengan a mí,
escúchenme y vivirán." Isaías 55:1-3a
Todos aquellos que tienen sed de comprender mejor la voluntad y los caminos de Dios y de obtener la gracia de estar en paz con él, pueden, si acuden a él.
Ninguno está excluido, No tiene cabida aquí la idea de que algunos hombres han sido creados para la salvación y otros para la condenación, algunos para salvarse y otros para perderse.
Dios invita a todos los hombres en todas las partes para que participen gratuitamente de su gracia. El agua, el vino, la leche y el pan representan las bendiciones espirituales.
La invitación es para aquel que comprende perfectamente que no tiene méritos propios para ofrecer a Dios en pago del precioso don de la salvación. Sin embargo Dios nos invita a venir a él, a pesar de nuestra pobreza espiritual, porque el precio ya fue pagado por nuestro Salvador.
Las bendiciones de la salvación son gratuitas, pero solo pueden obtenerse dando todo al Señor. Dios nunca prometió conceder la salvación a quienes son indiferentes o no están dispuestos a realizar el esfuerzo necesario para obtenerla.
El vino y la leche representan las bendiciones de la salvación con la figura de productos que, en el antiguo cercano oriente, eran considerados como símbolos de todas las cosas buenas de la vida. Esto quiere decir que, en Cristo Jesús, todas nuestras necesidades serán satisfechas.
Dios nos reprende por gastar tiempo, esfuerzo y dinero en cosas de poco o ningún valor, mientras descuidamos las cosas más importantes de la vida. Si no participamos de las riquezas espirituales que Dios ha proporcionado gratuitamente, sufriremos de anemia espiritual y apenas percibiremos el hambre oculta de nuestras almas, porque las cosas materiales de la tierra nunca nos podrán satisfacer.
Por eso Dios nos estimula a colocar nuestro interés principal en las cosas espirituales y no en las materiales (Mt 6:24-34). Si lo hacemos, descubriremos que nuestras necesidades materiales se satisfacen con mayor facilidad y abundancia, alcanzando así verdadera prosperidad.
Dios nos invita a oírlo, a conocer y hacer lo que él nos muestra. Solo si respondemos a su invitación tendremos las bondades del cielo y tendremos vida, vida en abundancia (Jn 10:10)
Una Gran oportunidad
"Busquen al Señor mientras se deje encontrar,
llámenlo mientras esté cercano.
Que abandone el malvado su camino,
y el perverso sus pensamientos.
Que se vuelva al Señor, a nuestro Dios,
que es generoso para perdonar,
y de él recibirá misericordia." Isaías 55:6,7
"Buscad a Jehová todos los humildes de la tierra, los que pusisteis por obra su juicio; buscad justicia, buscad mansedumbre; quizás seréis guardados en el día del enojo de Jehová. Sof 2:3.
¡Cuán terrible es estar junto al ataúd de quien ha rechazado los llamamientos de la misericordia divina! ¡Cuán terrible es decir: He aquí una vida perdida. Aquí está quien pudo haber alcanzado la más elevada norma y obtenido la vida inmortal, pero entregó su vida a Satanás, llegó a enredarse en las vanas filosofías de los hombres y fue juguete del maligno! La esperanza del cristiano es como ancla para el alma, segura y persistente, y entra hasta dentro del velo adonde a entrado por nosotros Cristo, el precursor. Tendremos que hacer una obra individual en preparación para los grandes acontecimientos que nos esperan.
Los jóvenes deberían buscar más fervientemente a Dios. La tempestad se avecina y debemos prepararnos para afrontar su furia, mediante el arrepentimiento para con Dios y la fe en nuestro Señcr Jesucristo. El Señor se levantará para sacudir terriblemente la tierra. Veremos desgracias por todas partes. Miles de barcos serán arrojados a las profundidades del mar. Armadas enteras se hundirán, y las vidas humanas serán sacrificadas por millones. Estallarán incendios inesperadamente y no habrá esfuerzo humano capaz de extinguirlos. Los palacios de la tierra serán arrasados por la furia de las llamas. Serán cada vez más frecuentes los desastres ferroviarios; en las grandes vías de tránsito habrá confusión, choques y muerte sin la advertencia de un momento. El fin está cerca, el tiempo de gracia termina. ¡Oh, busquemos a Dios mientras puede ser hallado, llamémosle en tanto que está cercano! El profeta dice: “Buscad a Jehová todos los humildes de la tierra, los que pusisteis por obra su juicio; buscad justicia, buscad mansedumbre; quizás seréis guardados en el día del enojo de Jehová”.(Mensajes para los Jóvenes, 87, 88)
Grandes Pensamientos
"Porque mis pensamientos no son los de ustedes,
ni sus caminos son los míos —afirma el Señor—.
Mis caminos y mis pensamientos
son más altos que los de ustedes;
¡más altos que los cielos sobre la tierra!" Isaías 55:8,9
"¡Cuán limitadamente comprende el hombre la inmensurable bondad y la misericordia de Dios y el infinito propósito que el Señor tiene para cada persona que es salvada por la gracia divina! Con demasiada frecuencia, los pensamientos del hombre están teñidos de amargura e indiferencia; pero los de Dios son de tierna misericordia y gracia perdonadora." (4 CBA, 335)
"El hombre piensa en el tiempo, y Dios en la eternidad. El hombre piensa en sí mismo, y Dios en los seres creados por su mano. El hombre piensa en lo que puede obtener, mientras que Dios piensa en lo que puede dar" (4 CBA, 335)
Una grande Promesa
"Así como la lluvia y la nieve
descienden del cielo,
y no vuelven allá sin regar antes la tierra
y hacerla fecundar y germinar
para que dé semilla al que siembra
y pan al que come,
así es también la palabra que sale de mi boca:
No volverá a mí vacía,
sino que hará lo que yo deseo
y cumplirá con mis propósitos." Isaías 55:10,11
Las fuerzas de la naturaleza obedecen al que las creó. La lluvia sirve para vivificar la tierra y hacer que produzca verdor, fragancia, hermosura y alimento para el gozo y el bienestar del hombre. es un regalo de Dios para el hombre que desciende para cumplir un propósito benéfico con el cual fue enviada. Una vez cumplida su misión vuelve al cielo como vapor, lista para ser derramada de nuevo. Así ocurre con todas las cosas ordenadas por Dios, tanto en lo material como en lo espiritual.
Un Gran Dios
"Ustedes saldrán con alegría
y serán guiados en paz.
A su paso, las montañas y las colinas
prorrumpirán en gritos de júbilo
y aplaudirán todos los árboles del bosque.
En vez de zarzas, crecerán cipreses;
mirtos, en lugar de ortigas.
Esto le dará renombre al Señor;
será una señal que durará para siempre." Isaías 55:12,13
"El hombre piensa en el tiempo, y Dios en la eternidad. El hombre piensa en sí mismo, y Dios en los seres creados por su mano. El hombre piensa en lo que puede obtener, mientras que Dios piensa en lo que puede dar" (4 CBA, 335)
Una grande Promesa
"Así como la lluvia y la nieve
descienden del cielo,
y no vuelven allá sin regar antes la tierra
y hacerla fecundar y germinar
para que dé semilla al que siembra
y pan al que come,
así es también la palabra que sale de mi boca:
No volverá a mí vacía,
sino que hará lo que yo deseo
y cumplirá con mis propósitos." Isaías 55:10,11
Las fuerzas de la naturaleza obedecen al que las creó. La lluvia sirve para vivificar la tierra y hacer que produzca verdor, fragancia, hermosura y alimento para el gozo y el bienestar del hombre. es un regalo de Dios para el hombre que desciende para cumplir un propósito benéfico con el cual fue enviada. Una vez cumplida su misión vuelve al cielo como vapor, lista para ser derramada de nuevo. Así ocurre con todas las cosas ordenadas por Dios, tanto en lo material como en lo espiritual.
Las palabras de Dios representan su voluntad y están dotadas de poder para que esa voluntad sea efectiva. Su palabra tiene poder para crear, para impartir energía, vida y bendiciones espirituales; para juzgar y para condenar, para levantar al hombre del sepulcro, para sanar y para redimir.
Así como ocurre con la lluvia y la nieve también sucede con la Palabra de Dios. Ella cumple el propósito para el cual fue creada mostrarnos a Cristo, el único que puede cambiar y transformar nuestra vida.
Un Gran Dios
"Ustedes saldrán con alegría
y serán guiados en paz.
A su paso, las montañas y las colinas
prorrumpirán en gritos de júbilo
y aplaudirán todos los árboles del bosque.
En vez de zarzas, crecerán cipreses;
mirtos, en lugar de ortigas.
Esto le dará renombre al Señor;
será una señal que durará para siempre." Isaías 55:12,13
El poder de Dios puede transformar la superficie de la tierra, y lo hace. Haciendo crecer jardines hermosos y florecientes donde antes había desiertos áridos y estériles. De igual manera, la virtud y la santidad reemplazan al vicio y a la impiedad, y el gozo y la paz ocupan el lugar del temor y el mal.
Ese es nuestro Dios, el único que puede transformar nuestras vidas.
Dios quiere hacer un gran cambio en tu vida
Quieres tú, la vida que Cristo te está ofreciendo hoy?
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