miércoles, 2 de abril de 2014

Leamos hoy Isaías 37

Leamos hoy


Isaías 37

Una solución para 185.000 problemas. 

"Ahora pues, Jehová Dios nuestro, líbranos de su mano, para que todos los reinos de la tierra conozcan que sólo tú eres Jehová."


Cuántos problemas tiene usted?

Cuántos problemas tiene el mundo?

Tal vez, escuchó hablar de aquel concurso que prometía un gran premio para quien definiese cuál era el mayor problema del mundo.

Las respuestas no se hicieron esperar y muchos apuntaban a la violencia, la corrupción, la inseguridad, la desigualdad, las guerras, el hambre, las enfermedades, etc.

Sabe cuál fue la respuesta ganadora?

Fue una muy sencilla que decía así: EL MAYOR PROBLEMA DEL MUNDO SOY YO

Ezequías así lo había entendido y en el mundo convulsionado y amenazante que vivía lo primero que hizo fue procurar una reforma en su corazón y en el corazón de las personas:

"El quitó los lugares altos, y quebró las imágenes, y cortó los símbolos de Asera, e hizo pedazos la serpiente de bronce que había hecho Moisés, porque hasta entonces le quemaban incienso los hijos de Israel; y la llamó Nehustán.
En Jehová Dios de Israel puso su esperanza; ni después ni antes de él hubo otro como él entre todos los reyes de Judá."
2 Ry. 18:4,5

Tal vez, aunque no se haya dado cuenta, la moda es un gran problema. Porque ella nos impulsa a tener  y procurar muchas cosas que ni siquiera precisamos. Por ejemplo, Usted tiene un buen celular; pero ahora quiere y "siente" que "necesita" otro mejor y más nuevo, que tiene más detalles que sobresalen y le darán un "status". La moda hace pensar al ser humano que no puede vivir si no tiene esto o aquello; y las personas llegan a hacer de todo con tal de lograr estar a la moda.

Sin embargo, el ser hombre no sabe que Dios es todo lo que necesita, hasta que Dios es todo lo que tiene.

En el caso de Ezequías la moda era tener un buen ejército, pues eso daba "status" a una nación.

Con ese parámetro, Asiria era catalogada la número 1 por su gran y poderoso Ejército. Era incomparable.
Fue por ello que Senaquerib se auto proclamó 

"el gran rey, el poderoso rey, rey del universo, rey de Asiria" (2 CBA, 950).

Sin embargo, La Biblia menciona que Ezequías puso su esperanza en Dios y no en el poderío militar como lo hacían las naciones circunvecinas.

Las personas buscamos siempre algo en que apoyarnos.

"He aquí que confías en este báculo de caña frágil, en Egipto, en el cual si alguien se apoyare, se le entrará por la mano, y la atravesará. Tal es Faraón rey de Egipto para con todos los que en él confían." Is 36:5

Sin Dios; dinero, poder y personas son una caña frágil, en el cual si alguna persona se apoyare, se le entrará por la mano, y la atravesará.

Tener educación, dinero, bienes y fama es bueno; pero si no está Dios todo se vuelve NADA. Y si una persona no tiene educación, dinero, bienes y fama pero tiene a Dios, lo tiene TODO.

La educación nos forma, la cultura nos informa pero solo Cristo nos trasforma!


Cuando el débil se hace fuerte

En cuanto Senaquerib corría atrás del "Status", Ezequías corrió atrás de agradar a Dios,

Y lo hizo a través de la oración. Un ejército vs una Oración.

Tal vez oyó hablar de John Knox, el gran reformador escocés, que decía:

"Dios dame Escocia, si no me muero."

Ciertamente, era un hombre de oración. Por ello, no es maravilla, entonces, que Maria Reina de Escocia exclamase diciendo:

"Temo a las oraciones de Juan Knox más que a los ejércitos de Inglaterra."

"Ezequías intercedió: “Jehová Dios de Israel, que habitas entre los querubines, tú solo eres Dios de todos los reinos de la tierra; tú hiciste el cielo y la tierra. Inclina, oh Jehová, tu oído, y oye; abre, oh Jehová, tus ojos, y mira: y oye las palabras de Senaquerib, que ha enviado a blasfemar al Dios viviente. Es verdad, oh Jehová, que los reyes de Asiría han destruido las gentes y sus tierras; y que pusieron en el fuego a sus dioses, por cuanto ellos no eran dioses, sino obra de manos de hombres, madera o piedra, y así los destruyeron. Ahora pues, oh Jehová Dios nuestro, sálvanos, te suplico, de su mano, para que sepan todos los reinos de la tierra que tú solo, Jehová, eres Dios”. 2 Reyes 19:15-19...

La súplica de Ezequías en favor de Judá y del honor de su Gobernante supremo, armonizaba con el propósito de Dios. Salomón, en la oración que elevó al dedicar el templo había rogado al Señor que sostuviese la causa “de su pueblo Israel, cada cosa en su tiempo; a fin de que todos los pueblos de la tierra sepan que Jehová es Dios, y que no hay otro”. 1 Reyes 8:59, 60. Y el Señor iba a manifestar especialmente su favor cuando, en tiempos de guerra o de opresión por algún ejército, los príncipes de Israel entrasen en la casa de oración para rogar que se los librase. 1 Reyes 8:33, 34. No se dejó a Ezequías sin esperanza. Isaías le mandó palabra diciendo: “Así ha dicho Jehová, Dios de Israel: Lo que me rogaste acerca de Senaquerib rey de Asiria, he oído”." (Profetas y Reyes, 264, 265.)

Un hombre o mujer de oración es poderoso.

George Miller fue uno.

https://www.youtube.com/watch?v=awfFbBA5UgI

Es usted conocido por ser un hombre/mujer de oración?

Orar es llevar nuestros problemas a Dios, Fe es dejarlos allí.

Fue la oración que trasformó al cazador en presa.


"La virginal hija de Sión te desprecia y se burla de ti.
La hija de Jerusalén menea la cabeza al verte huir."
Is 37:22

El fin de la Arrogancia

El éxito a veces intoxica. Hace imaginar que la persona hizo algo mejor de como realmente fue hecho y que, es mayor de lo que realmente es.

Eso sucedió con Asiria y también sucede con nosotros hoy.

Senaquerib "el gran rey, el poderoso rey, rey del universo, rey de Asiria" recibió la respuesta de Dios

"Porque contra mí te airaste, y tu arrogancia ha subido a mis oídos; pondré, pues, mi garfio en tu nariz, y mi freno en tus labios, y te haré volver por el camino por donde viniste." Is. 37:29

"Esa misma noche se produjo la liberación. “Salió el ángel de Jehová, e hirió en el campo de los Asirios ciento ochenta y
cinco mil.” ver. 35. El ángel mató a “todo valiente y esforzado, y a los jefes y capitanes en el campo del rey de Asiria.” 2 Crónicas 32:21.


Pronto llegaron a Senaquerib, que estaba todavía guardando el camino de Judea a Egipto, las noticias referentes a ese terrible castigo del ejército que había sido enviado a tomar Jerusalén. Sobrecogido de temor, el rey asirio apresuró su partida, y “volvióse por tanto con vergüenza de rostro a su tierra.” Pero no iba a reinar mucho más tiempo. De acuerdo con la profecía que había sido pronunciada acerca de su fin repentino, fué asesinado por los de su propia casa, “y reinó en su lugar Esar-hadón su hijo.” Isaías 37:38.

El Dios de los hebreos había prevalecido contra el orgulloso asirio. El honor de Jehová había quedado vindicado en ojos de las naciones circundantes. En Jerusalén el corazón del pueblo se llenó de santo gozo. Sus fervorosas súplicas por liberación habían sido acompañadas de la confesión de sus pecados y de muchas lágrimas. En su gran necesidad, habían confiado plenamente en el poder de Dios para salvarlos, y él no los había abandonado. Repercutieron entonces en los atrios del templo cantos de solemne alabanza.

“Dios es conocido en Judá:
En Israel es grande su nombre.
Y en Salem está su tabernáculo,
Y su habitación en Sión.
Allí quebró las saetas del arco,
El escudo, y la espada, y tren de guerra.

“Ilustre eres tú; fuerte, más que los montes de caza
Los fuertes de corazón fueron despojados, durmieron su sueño;
Y nada hallaron en sus manos todos los varones fuertes.
A tu reprensión, oh Dios de Jacob,
El carro y el caballo fueron entorpecidos.

“Tú, terrible eres tú:
¿Y quién parará delante de ti, en comenzando tu ira?
Desde los cielos hiciste oir juicio;
La tierra tuvo temor y quedó suspensa,

Cuando te levantaste, oh Dios, al juicio,
Para salvar a todos los mansos de la tierra.

“Ciertamente la ira del hombre te acarreará alabanza:
Tú reprimirás el resto de las iras.
Prometed, y pagad a Jehová vuestro Dios:
Todos los que están alrededor de él traigan presentes al Terrible.
Cortará él el espíritu de los príncipes:
Terrible es a los reyes de la tierra.” (Sal. 76.)

El engrandecimiento y la caída del Imperio Asirio abundan en lecciones para las naciones modernas de esta tierra. La Inspiración ha comparado la gloria de Asiria en el apogeo de su prosperidad con un noble árbol del huerto de Dios, que superara todos los árboles de los alrededores.

“He aquí era el Asirio cedro en el Líbano, hermoso en ramas, y umbroso con sus ramos, y de grande altura, y su copa estaba entre densas ramas... A su sombra habitaban muchas gentes. Hízose, pues, hermoso en su grandeza con la extensión de sus ramas; porque su raíz estaba junto a muchas aguas. Los cedros no lo cubrieron en el huerto de Dios: las hayas no fueron semejantes a sus ramas, ni los castaños fueron semejantes a sus ramos: ningún árbol en el huerto de Dios fué semejante a él en su hermosura... Y todos los árboles de Edén, que estaban en el huerto de Dios, tuvieron de él envidia.” Ezequiel 31:3-9.

Pero los gobernantes de Asiria, en vez de emplear sus bendiciones extraordinarias para beneficio de la humanidad, llegaron a ser el azote de muchas tierras. Despiadados, sin consideración para Dios ni para sus semejantes, se dedicaron con terquedad a obligar a todas las naciones a reconocer la supremacía de los dioses de Nínive, a los cuales ensalzaban por sobre el Altísimo. Dios les había enviado a Jonás con un mensaje de amonestación, y durante un tiempo se humillaron delante de Jehová de los ejércitos, y procuraron su perdón. Pero pronto volvieron a adorar los ídolos y a tratar de conquistar el mundo." (Patriarcas y Profetas, 266)

Isaías = Dios Salva.

Este fue para siempre el recordatorio de la misericordia y el amor de Dios por su pueblo.

Dios salva

El Señor es Salvación!

"Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos." Hch 4:12

Cristo tiene la solución para todos tus problemas, confía en él de todo corazón!

Dios te bendiga!








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