viernes, 21 de julio de 2017

Ezequias - El Dios que nos envía

"El quitó los lugares altos, y quebró las imágenes, y cortó los símbolos de Asera, e hizo pedazos la serpiente de bronce que había hecho Moisés, porque hasta entonces le quemaban incienso los hijos de Israel; y la llamó Nehustán.
En Jehová Dios de Israel puso su esperanza; ni después ni antes de él hubo otro como él entre todos los reyes de Judá. 
Porque siguió a Jehová, y no se apartó de él, sino que guardó los mandamientos que Jehová prescribió a Moisés."
2 Reyes 18:4-6

El éxito es una cadena de decisiones.

En primer lugar, Ezequiel, decidió quitar todos los ídolos de su vida y de su pueblo.
Sin duda, un primer paso bien dado.

Como hijos de Dios con una misión, apartarnos del pecado y del mal será un paso decisivo e importante para el resto de nuestra historia.

En segundo lugar, puso su confianza y su esperanza en Dios.
La oración, la comunión y la dependencia de Dios no eran algo opcional en la vida de Ezequiel; sino, una necesidad vital.
Al igual que nuestros días, podía haber puesto su esperanza en las riquezas, el poder y capacidad humanas, o la autosuficiencia por ser el pueblo de Dios. Más, Ezequias, decidió tomar en serio el asunto de su relación con Dios.

En tercer lugar, Ezequias, decidió ser obediente a los mandamientos de Dios.

Veamos entonces ¿Cuál fue el resultado?

"Y Jehová estaba con él; y adondequiera que salía, prosperaba. El se rebeló contra el rey de Asiria, y no le sirvió" 2 Reyes 18:7

Así, "Es esencial que cada súbdito del reino de Dios sea obediente a la ley de Jehová, para que su gloria infinita pueda tener un establecimiento perfecto. Los profesos seguidores de Cristo son probados en esta vida para ver si serán o no obedientes a Dios. La obediencia dará como resultado la felicidad, y asegurará la recompensa de la vida eterna. – {SSJ 57.2}

El Dios que nos envía quiere bendecir su obra y prosperar el ministerio que llevamos adelante.

Apartémonos del mal, pongamos nuestra esperanza en el Señor y seamos obedientes a sus mandamientos. Luego veamos su grande poder obrando en el corazón de sus hijos y dando tremendas victorias a su pueblo.




jueves, 20 de julio de 2017

La Sociedad del Espectáculo - Un Dios que envía

"Y cualquiera que se ensalce, será humillado, y cualquiera que se humille, será ensalzado." Mateo 23:12

Zigmunt Bauman afirma que, el hombre pos moderno no acepta súper héroes, sino, tan sólo, celebridades.

Ciertamente, vivimos en una sociedad donde predomina el espectáculo.

Siglos atrás, los griegos inventaron la comedia y la tragedia; es decir una de dos: o usted salía riendo, o salía llorando. Solo Sheakspeare agrega el drama siglos después.

Hoy por hoy, los espectáculos de la cultura mediática apuntan al consumo.

El hombre moderno se sienta frente a una pantalla mirando su serie favorita porque el espectáculo es una herramienta de pacificación y despolitizacion. 

La industria posibilitó la multiplicación de los espectáculos por medio de nuevos espacios (TV, Radio, Internet)

Focados en la estética; la cultura mediática promueve espectáculos tecnológicamente sofisticados y atrayentes para atender las expectativas del público y aumentar su poder y lucro.

Incluso la vida política-social es cada vez más moldeada por el espectáculo.

Espectáculos son aquellos fenómenos de la cultura mediática que retratan valores básicos de la sociedad contemporánea, determinan el comportamiento y dramatizan los conflictos y diferencias sociales.

Se buscan a cualquier precio los espectadores. Por eso hoy, no vemos un juego de fútbol, sino "el espectacular juego de fútbol." Y tanto hechos políticos, sociales, culturales como económicos siguen el mismo camino.

Así, conflictos sociales y políticos están presentes en la televisión, presentando casos sensacionalistas: asesinatos, actos terroristas, escándalos de corrupción y sexuales.
Las redes sociales se suman procurando hacer que la persona haga un espectáculo en busca de likes mostrando la  la mejor cara, el mejor cuerpo, la mejor ropa o la mejor comida.

El culto a la celebridad está también presente en la religión, procurando también alcanzar al individuo pos moderno. ¿Qué hacer entonces?

Sin embargo, por más que todos los actores envueltos lo deseen; debemos recordar que, un día, el espectáculo se acaba.

Frente a un individuo infeliz y depresivo precisamos sí, de una adaptación posible, que no escandalice a los hermanos que están dentro y que atraiga a los de afuera.

Debemos saber que se pueden adaptar formas pero no los contenidos. 

Y recordar que, Cristo no nos manda a desgastarnos organizando show tras show. Para no perdernos, sigamos el ejemplo del maestro quien cuando estaba más cercado por las luces y las multitudes, se dedicaba más a orar.

Sugiriendo un camino diferente al de las iglesias "espectaculares" y los predicadores "súper star", Eugene Peterson diría:

"Pastor es aquel que enseña a su iglesia a orar."

En un tiempo de espectáculo y celebridades, el Dios que nos envía nos insta, otra vez, a buscarlo con humildad de corazón:

"Pero tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cuando hayas cerrado la puerta, ora a tu Padre que está en secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará en público" Mateo 6:6.

miércoles, 19 de julio de 2017

El evangelio eterno en un mundo efímero - Un Dios que nos envía

"Y vi otro ángel volar por en medio del cielo, que tenía el evangelio eterno para predicarlo á los que moran en la tierra, y á toda nación y tribu y lengua y pueblo." Apocalipsis 14:6

El hombre moderno no quiere que nada estorbe su salvación:

"Son justificados por la fe no sólo los que pecan; sino también, los que dudan" Paul Tillich en La Era Protestante.

Con o sin confesión, arrepentimiento o conversión usted será salvo. Se propone una salvación universal.

A diferencia del apóstol Pablo que decía: Es justificado todo aquel que cree. 

El evangelio eterno parece una traba que incomoda al modernismo.

De cierto modo, el ecumenismo, en el intento de limpiar el camino para la unión de las iglesias, se acaban dejando todas las doctrinas que exijan algún tipo de diferencia.

Alguien dijo que, para profundizar esa unión, la iglesia Católica no debería tan solo perdonar a Lutero, sino tornarlo santo. Sería el primer santo protestante; un paso importante para el ecumenismo.

- No hay por qué separarnos - clama el mundo incredulo. Pero dejar a un lado los principios por causa de la unidad no hace más que darnos una falsa ilusión de evangelización; es decir cubrir la cultura con una capa de cristianismo; lo que es un sicretismo sutíl en el fondo.

Hablando sobre el riesgo del sincretismo en la contextualización Nicholls dice: 
"El sincretismo resulta en la muerte lenta de la iglesia y el fin de la evangelización." (Bárbara Berg, Contextualização, 27)

Richard Niebuhr hablando sobre el encuentro entre Cristo y la cultura dice:
"La primera respuesta a la cuestión entre Cristo y la cultura que consideraremos es la que afirma sin medios términos la exclusiva autoridad de Cristo sobre el cristiano y resueltamente rechaza las exigencias de la lealtad a la cultura. Lógica y cronológicamente esta respuesta parece merecer la primera posición: lógicamente, porque ella parece provenir directamente del principio común de la Soberanía de Jesucristo y, cronológicamente, porque es ampliamente aceptado que ella fue la actitud de los primeros cristianos." (Cristo y la cultura, 17)

Hoy existe una gran preocupación por alcanzar a los jóvenes posmodernos; más el método Biblico se mantiene:
"¿Con que limpiara el joven su camino?
Con guardar tu palabra." Salmos 119:9.

Un Medieval con pensamiento moderno decía:
"El joven que Cristo es victorioso sobre todo lo que confiere poder al diablo. Por tanto, él tiene la victoria; no de tal forma que no se sienta sin más pecado, la conciencia pesada y la muerte, sino porque esas cosas son vencidas. Pues Cristo es mayor que ellas. Ciertamente, fueron vencidas, pero no extintas. La enfermedad comenzó a ser curada, mas no fue completamente debelada." (Martín Lutero: Obras Seleccionadas. Sao Leopoldo: Sinodal, 1987 p. 472)

Creer en el evangelio eterno no es opcional; además que es también la marca que distingue al pueblo de Dios.

Evangelizar y ser rechazado puede ser deprimente.
Precisamos muchísimo del poder del Espíritu Santo para que el evangelio pueda trasformar las vidas de las personas que se pretenden alcanzar.

"Puesto que éste es el medio por el cual hemos de recibir poder, ¿por qué no tener más hambre y sed del don del Espíritu? ¿Por qué no hablamos de él, oramos por él y predicamos respecto a él?" (HAp, 41)

Si clamamos por él; el Dios que nos envía, nos dará su Santo Espíritu que cumplirá su obra maravillosa para que, como los primeros discípulos, sin temor, podamos testificar y proclamar que debemos rendir nuestra vida a él para darle gloria y honra.

Así, el mundo reconocerá que Dios es soberano; no así las riquezas, los placeres, o poderes de este mundo. Que aunque en este mundo moderno y efímero donde todo se tornó descartable; existe un evangelio eterno y que únicamente Jesucristo es el Señor.

La Cadena del Discipulado - Un Dios que envía

"Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros." 2 Timoteo 2:2

La salvación es personal, mas el discipulado es comunal.
No existe el discipulado en soledad.

El discipulado es la impresión o marca que el maestro deja en la vida del discípulo.

Pablo entendía que era pasajero y que debía asegurarse que hubiese un sucesor que guiaria la iglesia cuando él ya no estuviese.

Así, decide discípular a Timoteo. Le encomienda que encargue a hombres fieles y estos, a la vez, pasasen su conocimiento, fervor, testimonio y pasión por el evangelio a otros.

Una mujer que se unió a la cadena de discípulos fue la mujer samaritana:

"Tan pronto como halló al Salvador, la mujer samaritana trajo otros a él. Demostró ser una misionera más eficaz que los propios discípulos. Ellos no vieron en Samaria indicios de que era un campo alentador. Tenían sus pensamientos fijos en una gran obra futura, y no vieron que en derredor de sí había una mies que segar. Pero por medio de la mujer a quien ellos despreciaron, toda una ciudad llegó a oír del Salvador. Ella llevó en seguida la luz a sus compatriotas. (DTG,166)

Hombres, mujeres, niños y ancianos todos podemos ser discípulos que el Espíritu Danto puede utilizar para impresionar el coeazón de otros personas. Todos estamos llamados a cumplir la misión.

"Esta mujer representa la obra de una fe práctica en Cristo. Cada verdadero discípulo nace en el reino de Dios como misionero. El que bebe del agua viva, llega a ser una fuente de vida. El que recibe llega a ser un dador. La gracia de Cristo en el alma es como un manantial en el desierto, cuyas aguas surgen para refrescar a todos, y da a quienes están por perecer avidez de beber el agua de la vida." (DTG, 166)

Alguien dijo que ninguna cadena es más fuerte que su eslabón más débil. 
Somos parte de la cadena del discipulado y nuestra participación es tan y cuán importante como la de aquellos que ocupan altos cargos o tienen grande conocimiento.

Pablo a Timoteo, Timoteo a Hombres fieles y estos, a su vez a otros.

"Cuando se convertían hombres promisorios y capaces como en el caso de Timoteo, procuraban Pablo y Bernabé presentarles vívidamente la necesidad de trabajar en la viña del Señor. Y cuando los apóstoles se iban a otra ciudad, la fe de esos conversos no disminuía, sino que se acrecentaba. Habían sido fielmente instruídos en el camino del Señor y enseñados a trabajar abnegada, fervorosa y perseverantemente por la salvación de sus prójimos. Esta solícita educación de los neófitos era un importante factor del notable éxito que obtuvieron Pablo y Bernabé al predicar el Evangelio en tierras paganas." (HAp, 151)

Usted es parte importante de la cadena de salvación para este mundo. 
Sea fiel a su cometido; no desista y pida fuerzas al Señor para sujetar a otros que, tras suyo, dependen de su perseverancia; sean sus hijos, su esposa(o), sean sus hermanos o familiares, sus hermanos de iglesia, sus vecinos y amigos sobre quienes usted ejerce grande influencia, aún sin saberlo.

¿Cómo lograrlo?

El Dios que nos envía y sabe cómo hacer discípulos nos da la receta "Porque separados de mí nada podéis hacer" Juan 15:5.

Sin duda alguna, tendremos exito en nuestro discipulado, tan solo, aferrándonos al Salvador.

"El que oye, diga: ¡‘Ven!’” Todo miembro de iglesia ha de mostrar su lealtad invitando a los sedientos a beber del agua de la vida. Una cadena de testigos vivientes ha de llevar la invitación al mundo. ¿Realizarás tu parte en esta gran obra?" (CE, 19).

martes, 18 de julio de 2017

¿Qué gano con tu Religión? - Un Dios que envía

"Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios." Juan 3:5

¿Por qué debo ser salvo?

Era un grande maestro y filósofo de su tiempo que tenía una profunda inquietud en su corazón.
Con estudios doctorales hasta lo sumo, tenía, siempre listo,  el argumento para desconstruir los conceptos que otros le presentasen.

Su nombre: 
-Nicodemo.

Preocupado con que alguien lo viese fue a ver de noche al humilde maestro de Galilea. Lo reconocía como un buen maestro, pero no pensaba seguírlo. Estaba dispuesto a entrar en debate con él; pero fue sorprendido por Jesús que le dijo:

- Necesitas nacer de nuevo.

¿Qué significaba esto?

"Dijo a Nicodemo: No necesitas conocimiento teórico tanto como regeneración espiritual. No necesitas que se satisfaga tu curiosidad, sino tener un corazón nuevo. Debes recibir una vida nueva de lo alto, antes de poder apreciar las cosas celestiales. Hasta que se realice este cambio, haciendo nuevas todas las cosas, no producirá ningún bien salvador para ti el discutir conmigo mi autoridad o mi misión." (DTG, 142).

Había pensado que podría dominar a Jesús con argumentos.

Pero la sorpresa le hizo perder el dominio propio, y contestó a Cristo en palabras llenas de ironía: 
- ¿Cómo puede el hombre nacer siendo viejo?-

"Como muchos otros, al ver su conciencia confrontada por una verdad aguda, demostró que el hombre natural no recibe las cosas del Espíritu de Dios. No hay nada en él que responda a las cosas espirituales; porque las cosas espirituales se disciernen espiritualmente. (DTG, 142).

Nicodemo creía que no necesitaba ser bautizado. 
- Si yo no hago daño a nadie ¿Por qué debo ser salvo? 
- Si yo no tuve una juventud perdida ¿Por qué debo bautizarme? 

Las personas buenas que no hacen daño a nadie, que no roban, no tiene vicios, son moralmente éticos ¿Necesitan un cambio?

"Ningún invento humano puede hallar un remedio para el alma pecaminosa. “La intención de la carne es enemistad contra Dios; porque no se sujeta a la ley de Dios, ni tampoco puede.” “Del corazón salen los malos pensamientos, muertes, adulterios, fornicaciones, hurtos, falsos testimonios, blasfemias.” (Mateo 15:19) La fuente del corazón debe ser purificada antes que los raudales puedan ser puros. El que está tratando de alcanzar el cielo por sus propias obras observando la ley, está intentando lo imposible. No hay seguridad para el que tenga sólo una religión legal, sólo una forma de la piedad. La vida del cristiano no es una modificación o mejora de la antigua, sino una transformación de la naturaleza. Se produce una muerte al yo y al pecado, y una vida enteramente nueva. Este cambio puede ser efectuado únicamente por la obra eficaz del Espíritu Santo. (DTG, 143).

Jesús usó la figura simple del viento para explicar esta transformación.

"Así sucede con la obra del Espíritu Santo en el corazón. Es tan inexplicable como los movimientos del viento. Puede ser que una persona no pueda decir exactamente la ocasión ni el lugar en que se convirtió, ni distinguir todas las circunstancias de su conversión; pero esto no significa que no se haya convertido. Mediante un agente tan invisible como el viento, Cristo obra constantemente en el corazón. Poco a poco, tal vez inconscientemente para quien las recibe, se hacen impresiones que tienden a atraer el alma a Cristo. Dichas impresiones pueden ser recibidas meditando en él, leyendo las Escrituras, u oyendo la palabra del predicador viviente. Repentinamente, al presentar el Espíritu un llamamiento más directo, el alma se entrega gozosamente a Jesús. Muchos llaman a esto conversión repentina; pero es el resultado de una larga intercesión del Espíritu de Dios; es una obra paciente y larga. (DTG, 143).

- ¿Cómo puede esto hacerse?- Preguntó Nicodemo
- ¿Tú eres maestro de Israel y no sabes esto?- Fue la respuesta de Jesús.
Entonces ¿Había algo más que buenas teorías o buenas prácticas?

"No es mediante controversias y discusiones cómo se ilumina el alma. Debemos mirar y vivir. Nicodemo recibió la lección y se la llevó consigo. Escudriñó las Escrituras de una manera nueva, no para discutir una teoría, sino para recibir vida para el alma. Empezó a ver el reino de los cielos cuando se sometió a la dirección del Espíritu Santo. Hay hoy día miles que necesitan aprender la misma verdad que fué enseñada a Nicodemo por la serpiente levantada. Confían en que su obediencia a la ley de Dios los recomienda a su favor. Cuando se los invita a mirar a Jesús y a creer que él los salva únicamente por su gracia, exclaman: “¿Cómo puede esto hacerse?” (DTG, 147).


Entonces Jesús pasó a mostrarle la fuerza más poderosa del universo. La ciencia que la eternidad infinita procurará comprender. Le presentó el evangelio de la Cruz.


"En la entrevista con Nicodemo, Jesús reveló el plan de salvación y su misión en el mundo. En ninguno de sus discursos subsiguientes, explicó él tan plenamente, paso a paso, la obra que debe hacerse en el corazón de cuantos quieran heredar el reino de los cielos. En el mismo principio de su ministerio, presentó la verdad a un miembro del Sanedrín, a la mente mejor dispuesta para recibirla, a un hombre designado para ser maestro del pueblo. Pero los dirigentes de Israel no recibieron gustosamente la luz. Nicodemo ocultó la verdad en su corazón, y durante tres años hubo muy poco fruto aparente. 

Pero Jesús conocía el suelo en el cual había arrojado la semilla. Las palabras pronunciadas de noche a un solo oyente en la montaña solitaria no se perdieron. Por un tiempo, Nicodemo no reconoció públicamente a Cristo, pero estudió su vida y meditó sus enseñanzas. En los concilios del Sanedrín, estorbó repetidas veces los planes que los sacerdotes hacían para destruirle. Cuando por fin Jesús fué alzado en la cruz, Nicodemo recordó la enseñanza que recibiera en el monte de las Olivas: “Como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del hombre sea levantado; para que todo aquel que en él creyere, no se pierda, sino que tenga vida eterna.” La luz de aquella entrevista secreta iluminó la cruz del Calvario, y Nicodemo vió en Jesús el Redentor del mundo. (DTG, 148).


La cruz es la verdad más relevante de todos los tiempos. 

Toda las Filosofías, conocimientos y comportamientos de este mundo no podrían salvar al hombre del veneno del pecado. Tan solo Jesús y su muerte en la cruz podrían salvar al hombre del pecado.

Jesús es el camino, la verdad y la VIDA.

El Dios que nos envía dice:

"Mirad a mí, y sed salvos, todos los términos de la tierra, porque yo soy Dios, y no hay más." Isaías 45:22


Entonces ¿Qué cambio hubo en la vida de Nicodemo, luego de mirar la cruz?


"Después de la ascensión del Señor, cuando los discípulos fueron dispersados por la persecución, Nicodemo se adelantó osadamente. Dedicó sus riquezas a sostener la tierna iglesia que los judíos esperaban ver desaparecer a la muerte de Cristo. En tiempos de peligro, el que había sido tan cauteloso y lleno de dudas, se manifestó tan firme como una roca, estimulando la fe de los discípulos y proporcionándoles recursos con que llevar adelante la obra del Evangelio. Aquellos que en otro tiempo le habían tributado reverencia, le despreciaron y persiguieron. Quedó pobre en los bienes de este mundo, pero no le faltó la fe que había tenido su comienzo en aquella conferencia nocturna con Jesús. (DTG, 148).


Humilde y obediente a la voz del Espíritu Santo, Nicodemo se tornó un discípulo fiel de Cristo y vivió para hacer su obra.


"Nicodemo relató a Juan la historia de aquella entrevista, y la pluma de éste la registró para instrucción de millones de almas. Las verdades allí enseñadas son tan importantes hoy como en aquella solemne noche que sombreara la montaña donde el gobernante judío vino para aprender del humilde Maestro de Galilea el camino de la vida." (DTG, 149).


Aunque no lo sabías, el Espíritu de Dios ya ha estado trabajando en tu vida. 

Este día, abraza la cruz de Cristo y vive para que el nombre de Dios sea exaltado en toda la tierra.


Consumo, luego existo - Un Dios que envía

"Porque aunque predico el evangelio, no tengo de qué gloriarme porque me es impuesta necesidad; y ¡ay de mí si no predico el evangelio!" 1 Corintios 9:16.

Pienso, luego existo. - Decía Descartes.
Parafraseando lo que él decía, diríamos hoy:
"CONSUMO, LUEGO EXISTO."

Significa que para SER alguien, hoy en día, primero debemos consumir. 
Usar tarjetas de crédito, comprar la última tecnología, el ultimo aplicativo o el último software.

Más la tecnología, de cierto modo, ha perdido ese aspecto ferviente en muchas personas; y para tener esos picos de satisfacción muchas personas se auto infligen dolor, por medio de tatuajes, perforaciones, mutilaciones, etc.

El problema del consumo ataca frontalmente a las familias, rompiendo los escudos que resguardaban la permanencia de las familias. 
La ansiedad de consumo demuestra tan solo que existe una carencia de sentido y la necesidad de un ancla emocional.

Los estantes de libros de autoayuda siempre están llenos; incluso Biblias diferentes han surgido con todo tipo de énfasis (Biblia del nerd, del surfista, doradas y con distintos colores).

Todos sentimos el peso del comercio.
La televisión vende publicidad, productos y hasta cultos religiosos. Vivimos en un mundo líquido que se mueve de acuerdo a las conveniencias del dinero.

El hombre come y a los 3 minutos, vuelve a tener hambre porque los productos están hechos para un poco de tiempo.

El internet tiene gran ventaja en esta situación; así también Netflix y la tv cable. Con seguridad, cuando llega el fin de semana y la persona está lista para ver la maratón de su serie favorita; de repente se corta la luz; la persona no buscará una Biblia o un libro para encontrar sentido. El ser humano vive rodeado de cosas y personas, pero se siente solo e infeliz.
Solo por un ejemplo, tenemos 2000 amigos en el Facebook, más no tenemos ni siquiera 2 amigos reales.

En síntesis, vivimos en una era de vacío; un vacío que, el consumo viene para llenar.

Tal vez, eso mismo demuestra que no fuimos hechos para este mundo. Queremos algo más. Ciertamente, fue Dios quien colocó ese deseo en el corazón del hombre. El deseo de la eternidad:

"El ha hecho todo apropiado a su tiempo. También ha puesto la eternidad en sus corazones, sin embargo el hombre no descubre la obra que Dios ha hecho desde el principio hasta el fin." Eclesiastés 3:11.

Jesús entendía ese vacío, cuando fue a Samaria y entabló un diálogo con una mujer que por mucho tiempo estaba buscando un sentido para su vida:

"Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna. La mujer le dijo: Señor, dame esa agua, para que no tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla. Jesús le dijo: Ve, llama a tu marido, y ven acá. Respondió la mujer y dijo: No tengo marido. Jesús le dijo: Bien has dicho: No tengo marido; porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad." Juan 4:13-18.

Como Blas Pascal lo entendía:
"En el corazón de todo hombre existe un vacío que tiene la forma de Dios. Este vacío no puede ser llenado por ninguna cosa creada. Él puede ser llenado únicamente por Dios, hecho conocido mediante Cristo Jesús."

Comentando sobre este caso, Elena White dice:
"Esta mujer representa la obra de una fe práctica en Cristo. Cada verdadero discípulo nace en el reino de Dios como misionero. El que bebe del agua viva, llega a ser una fuente de vida. El que recibe, llega a ser un dador. La gracia de Cristo en el alma, es como un manantial en el desierto, cuyas aguas surgen para refrescar a todos, y hace a los que están por perecer, ávidos de beber el agua de la vida. (DTG, 162)

Viviendo en un mundo que dice que: "Hoy nada fue hecho para durar" y que busca un sentido para su vida en lo espiritual.

En otras palabras, las personas están sedientas del agua de vida; pretenden llenarla con cosas, personas o placeres, más solo Dios puede llenar nuestro corazón.

En Cristo tendremos paz y seguridad y el gozo de su salvación nos llevará a compartir con otros esa esperanza viva.

"Como el Padre me ha enviado, así también yo os envío" Juan 20:21

El Dios que nos envía busca personas que le adoren en espíritu y en verdad.
Personas que quieran tornarse fuente y manantial de vida. Personas que como la mujer samaritana entiendan que lo que más llena la vida es amar a Dios y que mayor aún que, la necesidad de alimento o la necesidad de agua, es la necesidad de servir al Señor. 
El Apóstol Pablo entendía de buen grado esta transformación: Compartir la esperanza era una intensa necesidad. ¡Ay de mí si no predicó el evangelio! - decía él. 
En en otras palabras: PREDICO, SIRVO; LUEGO EXISTO 

¿Cansado de beber de las fuentes vacías de esta vida?
Sirva a Dios, predique el evangelio a sus amigos; sea un discípulo y usted será feliz. Si lo hace, con toda seguridad, su vida será transformada por la Hiper abundante gracia de Jesús.




lunes, 17 de julio de 2017

El Hijo Pródigo y la Religión Contemporánea - Un Dios que envía

"No muchos días después, juntándolo todo el hijo menor, se fue lejos a una provincia apartada; y allí desperdició sus bienes viviendo perdidamente" Lucas 15:13.

"Si Dios existe, el hombre nunca será libre" - decía Jean Paul Sartre.

Así pensaba la modernidad que decidió salir de la casa del Padre hacia un mundo de supuesta libertad y prosperidad. Como antaño ya estaba escrito:

"Porque desde hace tiempo rompí tu yugo y arranqué tus coyundas; pero dijiste: No serviré..." Jeremías 2:20.

El aparente valor y arrojo llevaban a pensar que, la pereza y la cobardia, eran consideradas las causas por las que las personas aceptaban que otro tutelase sus vidas.

Decía la joven sociedad: "Dios no existe, alégrate, Aleluya. No hay más cielo, ni infierno, solo la tierra"
Olvídate de la moral y la ética; disfruta y vive la vida porque solo tenemos esto."

El nuevo hombre se cree Señor de sí mismo. El yo es su Dios y toma posesión de todo lo que pertenecía a Dios.

La modernidad radical hizo surgir una nueva trinidad: El yo en lugar del Omnipotente; la razón en lugar del Verbo y el poder en lugar del Espíritu Santo.

El hombre es el Dios del hombre.

Por fin, el hombre, tendría autonomía de su Padre y de sus palabras.

Sin embargo, el hombre moderno encontró 2 guerras mundiales y terminó embarrado en la porqueria del alcohol, el sexo y las drogas. Insaciable en sus ansias hedonistas se convirtió en un hombre masa: Hecho y diseñado tan solo, para satisfacer los placeres y necesidades de su cuerpo.

El sentido de lo sagrado fue sustituido por el espiritualismo; una profunda experiencia con Dios, a través de la comunión, fue trocada por una liviana experiencia sentimental que lo infantiliza y acaba negando su deber para con Dios y su semejante.

Pensaba el hombre que era un ser iluminado; pero su realidad es triste.
Dominado por el espíritu de su época (Zeitgueist) El hombre es libre; más no es feliz.

Habiendo vivido a su manera, el hombre, se jactaba de su libertad y trató de aprovecharla al máximo; tan solo para que luego, arrepentido, viniese a darse cuenta: ¡Nunca debería haber salido de casa! Perdió el sentido de vivir y su independencia que parecía libertad se tornó una pesadilla.

Dios y sus límites eran indeseables y frustrantes. Como decía San Agustin:
"Nadie niega a Dios; sino aquel a quien le conviene que Dios no exista." 

Cayendo en crisis el hombre moderno y posmoderno comenzó su retorno en busca de sentido; y sin saberlo cayó en la miseria del consumismo como Giorgio Agambem nota en su artículo "Dios no murió el se convirtió en dinero." 

"El capitalismo es una religión y es la más feroz, implacable e irracional religión que jamás existió, porque no conoce ni tregua ni redención. Ella celebra un culto ininterrumpido cuya liturgia es el trabajo y cuyo objeto es el dinero."

En este mundo secular dominado por el consumismo que nos arroja al vacío, precisamos reconocer que el salmo del buen pastor que promete que nada faltará; también viene acompañado del cayado que nos dará una dirección y que ambas (promesa y dirección) buscan mostrarnos que Dios no está distante, ni se esconde; pese a que nosotros que huimos de Él. 

Precisamos reconocer que el conocimiento y la filosofía humana son importantes; pero nunca serán mayores que la guía y la dirección divinas que encontramos en las Palabras del Padre. 

El hombre contemporáneo tiene una grande necesidad de retornar.
Precisa volver a la Biblia; precisa volver al Espíritu de Profecía; precisa volver a ese espíritu de verdadera reverencia. Por la fe, el milagro de retornar es posible porque un Dios Todopoderoso existe 

El hombre pos moderno precisa volver al lugar de su identidad, al lugar que le da sentido; precisa volver a casa; Precisa tener un reencuentro con el sentido de vivir, precisa encontrarse con el PADRE.

Entonces ¿Ahora qué haremos con las prostitutas, los tatuados, los perforados que decidieron volver al Padre; aquellos que vuelven procurando salir del hedor de inmundicia y fango de este mundo?

El Dios que nos envía nos da la oportunidad de recibirlos siguiendo el modelo del Espíritu Santo; de tratar mejor y presentar la belleza del mensaje del amor del Padre Celestial. 
Presentar aquel evangelio viejo y eterno que nunca perdió su encanto ni su capacidad de satisfacer las ansias más altas y profundas del ser humano. 
Que Dios nos ama y es nuestro privilegio amarle, servirle y obedecerle y que no existe mayor dicha, placer y alegría que el conocerle. 
Por su gracia, escribamos una nueva historia de reconciliación y bondad.

domingo, 16 de julio de 2017

Misión Integral - Un Dios que envía

"Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recibisteis; estaba desnudo, y me vestisteis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí." Mateo 25:35,36.

El ser humano no es un ente tan solo espiritual y la misión no es tan solo pensar en el bienestar de una persona.

Dios sabe cuánto precisamos de ayuda económica, social, emocional, familiar, educativa, moral y espiritual.

Tal vez, el problema está en irse a un extremo pensando que los "pobres no podrán sin mí" como ciertos misioneros que fueron al África y luego de sacarse fotos con cientos de niños alrededor; sintiéndose deificados, aterrizaron a la velocidad de la luz cuando una niña les dijo:
- Bueno, ya se tomaron las fotos, ahora ¿Pueden irse?

O, está el otro extremo de pensar y decir:
- No es mi problema, que ellos se las arreglen; además ellos son así y nunca van a cambiar.

La Misión requiere humildad y paciencia .
Dar todo el evangelio, a la persona toda y a todas las personas, entendiendo cabalmente nuestros deberes y responsabilidades tanto con Dios, la Predicación Mundial del evangelio y la atención del necesitado.

Sin duda alguna, para un sano evangelismo debemos tener una sana comprensión acerca de la Mayordomia cristiana. Nuestro misión, no es solo local; sino, mundial. No debe ser pendular; que a cada nueva necesidad o tendencia la iglesia Corea de aquí para allá. Sino que, debe haber equilibrio, buen juicio, sana paciencia y gran sabiduría para hacer que los recursos y el tiempo alcancen para cubrir todos los frentes de trabajo.

Más para que ello se de, debemos ser conscientes en primer lugar que : Fuimos bendecidos para bendecir:

"Las contribuciones que se les exigían a los hebreos para fines religiosos y de caridad representaban por lo menos la cuarta parte de su renta o entradas.  Parecería que tan ingente leva de los recursos del pueblo hubiera de empobrecerlo; pero, muy al contrario, la fiel observancia de estos reglamentos era uno de los requisitos que se les imponía para tener prosperidad.  A condición de que le obedecieran, Dios les hizo esta promesa: “Increparé también por vosotros al devorador, y no os corromperá el fruto de la tierra; ni vuestra vid en el campo abortará. . . . Y todas las gentes os dirán bienaventurados; porque seréis tierra deseable, dice Jehová de los ejércitos." (PP, 566).

Quien habla de Misión Integral no puede tener un sistema congregacionalista del manejo de los díezmos y ofrendas.
Su distribución era entendida más o menos así:
10% Díezmo
10% Pactos y Ofrendas
5% Ayuda Social
TOTAL = 25 %

Eso es tan solo una sugerencia de la forma que podría distribuirse un cuarto de entradas para el cumplimiento de la misión.

Cometeríamos el mismo "error grosero", del tiempo de Salomón, de engrandecernos y enaltecernos a nosotros mismos; cuando los recursos que Dios nos dio, fueron dados para que, su luz alcance a brillar a todas las naciones. No somos, ni fuimos bendecidos para enaltecernos a nosotros mismos; sino que fuimos bendecidos para bendecir y enaltecer el nombre de Dios en toda la tierra.

“Unos pocos, de conciencia sensible, devolvían a Dios alrededor de la tercera parte de todos sus ingresos para beneficio de los intereses religiosos y para los pobres. Estas exigencias no se hacían a una clase particular de la gente, sino a todos, siendo lo requerido proporcional a la cantidad que se poseía” (1JT, 547).

Como vemos su presupuesto y plan de vida incluía el cuidado de los necesitados:

“Si los hombre cumplieran con su deber como mayordomos fieles de los bienes del Señor, no habría el clamor por pan, ni el sufrimiento por la miseria, ni la desnudez y la necesidad” (MB, 18).

Esta es la promesa para quien no se esconde de su semejante:

“Joven fui y he envejecido y no he visto justo desamparado...” Salmos 37: 25.

El ministerio local, el ministerio mundial y la misión transformadora deben ser motivados por el amor a Dios y el amor al prójimo. Nuestro deber con el cielo necesita ser acompañado poniendo los pies en la tierra.

Dios nos da el privilegio mayor de servirle hoy.

Decía la Madre Teresa de Calcuta:

"Al final de nuestras vidas, no seremos juzgados por cuantos diplomas hemos recibido, cuánto dinero hemos conseguido, o cuantas cosas grandes hemos hecho. Seremos juzgados por: Yo tuve hambre y me diste de comer, estuve desnudo y me vestiste, no tenía casa y me diste posada."

Dios nos ha llamado para ser bendición en este tiempo. Seamos hoy, agentes de transformación integral para este mundo.





viernes, 14 de julio de 2017

¿Qué tengo yo contigo? - Un Dios que envía

"Y le dice Jesús: ¿Qué tengo yo contigo, mujer?.." Juan 2:4

"Jesús es el supremo ejemplo de contextualización. En la encarnación, Jesús dejó un modelo para los misioneros. Él renunció ser igual a Dios y se identificó con la humanidad en un acto de suprema humildad." (Francis Nicholls, 51)

Precisamos reflexionar antes de querer dar el evangelio. Querer evangelizar, sin importarse por la persona, su ser, sus sentimientos y su pensamiento solo tendrá resultados superficiales.

Para que el evangelio tenga efecto en la vida de las personas precisamos desarrollar un ministerio Encarnacional. Este es un aspecto decisivo a la hora de cumplir la misión.
Debemos preguntarnos:
¿Hay algún vínculo entre esa persona y yo?
¿Qué tipo de relación existe entre mi persona y la persona que está frente a mí?
Más también, debemos preguntarnos acerca de la persona.
¿Si me envuelvo con esta persona que ocurrirá?
¿Si no me envuelvo qué podría suceder?
Al envolverme con esta persona: ¿Me envuelvo solo con ella? ¿Cuántas personas más estarán envueltas en este abordaje? ¿Su familia? ¿Su amigos? ¿La situación? ¿Me envuelvo con su historia?
¿Hasta dónde quiero o estoy dispuesto a envolverme? ¿Entendiendo la situación, hasta dónde quiero comprometerme contigo?
Parecen muchas preguntas pero imaginemos a Jesús. 

Él hace una pregunta en voz alta en el día más decisivo de su ministerio, el tercer día.
Aquí se vería si su ministerio se desenvolvería o no.
Su primer milagro no fue en una sinagoga; o en un debate religioso. 
Su primer milagro fue en un casamiento. 

Pensemos:
Si falto el vino ¿Quiénes eran los encargados? Puesto que Jesús podía decir:
- Eso asunto no me compete; yo tan solo soy un invitado.
Luego dice: ¿Qué tengo yo contigo, mujer?
Permitame preguntarle a usted varón que tiene una esposa:
¿Qué tiene usted que ver con su esposa? ¿Qué tiene usted que ver con el sexo femenino? 
¿Usted tiene algo que ver con la cocina?
¿Tiene usted algo que ver con el lavado de ropas?
¿Tiene algo que ver con la educación de sus hijos?
Muchos dicen: Eso no es mi parte; yo no tengo nada que ver.

Entonces entienda:
Jesús, era un invitado solamente; el no tenía nada que ver (aparentemente), porque si avanzamos usted se dará cuenta que sí tenía mucho que ver en esta situación. 

Hagamos las preguntas en sentido negativo:
¿Si Jesús no intervenía qué pasaría con esa pareja de recién casados? ¿Estarían sometidos a la vergüenza y quedaría registrado para siempre el amargo recuerdo de ese día?
¿Qué pasaría con las familias que planificaron, más no consiguieron prever esta situación? ¿Habría disgustos, fricciones o incluso, peleas?
¿Cuál era la historia de esta pareja; tal vez eran de origen humilde, de escasos recursos; tal vez fue muy difícil para ellos llegar hasta este día y tan solo querían conmemorar con sus familias teniendo la satisfacción de alegrarse juntos?

Tenga en cuenta el lugar donde estamos: Caná de Galilea.
El peor lugar para vivir era Galilea y Caná era una zona mucho más marginal que Galilea misma. Quiere decir que la gente era pobre, muy pobre.

¿Vio lo que sucede cuando comenzamos a reflexionar?

Aquella indiferencia comienza a desaparecer porque comprendemos mejor a esa persona; entendemos con mejor y mayor profundidad su necesidad y desarrollamos la sensibilidad necesaria para aproximarnos de ellos. 

Volviendo a aplicarlo en el hogar podríamos volcar las preguntas:
La cocina, la lavandería, la educación de los hijos; eso es cosa de mi mujer. Más preguntémonos:

- ¿Si no me importó o interesó por la cocina qué podría pasar? (Cuchillos motosos; ollas viejas, comida quemada, accidentes, disgustos, etc)
- ¿Si no me importó con la lavandería qué puede pasar? (Precisar una ropa y no tenerla lista a tiempo; las ropas perdiendo su color, etc)
- ¿Si no me importó o interesó por las tareas de mis hijos que puede ocurrir? (Malas notas, mal comportamiento, deserción escolar, malas amistades, etc)

Volquemos la moneda ahora:
Más 
- ¿Qué ocurriría si me importó con la cocina? (Mi esposa estará feliz, mis hijos sonreirán al verme ayudar, mi hogar tendrá un clima diferente, la hora de almorzar juntos en la mesa será mejor, etc)
- ¿Qué pasará si me importo con el lavado de ropas? (Mis ropas durarán más, tendré menos gasto y más ahorro, no sufriré cuando mi esposa salga de viaje, etc.)
- ¿Qué pasará si ayudo a mis hijos en su educación? (No tendré que ir a responder por llamadas de atención a la escuela; descubriré lo talentoso y creativo que es mi hijo, desarrollaré más paciencia y tendré mejor humor para él; mi hijo me lo agradecerá, etc)

Es fácil decir: Eso no me compete; yo tengo nada que ver con esa persona; no me importa, no me interesa; yo no tengo tiempo.

Pero, para quien desea cumplir la misión de predicar el evangelio la pregunta siempre será doble:
¿Qué tengo que ver yo contigo?
¿Por qué me debo importar contigo?
¿Qué ocurrirá si no me importó contigo?
¿Tú satisfacción y felicidad son importantes para mí?
No basta solo ver nuestra lado, debemos mirar la otra parte de la persona también.
Un ministerio Encarnacional es aquel que se importa, se interesa y tiene consideración por el otro hasta el punto de identificarse con sus sentimientos y necesidades.

Jesús no tenía nada que ver en esa fiesta; pero quería mostrar que Dios está interesado en la felicidad del ser humano. Y por ello mandó a llenar las tinajas de agua. La historia relata que fue el mejor vino de toda la historia; el mismo que probaremos en el cielo.

¿Cuál fue el resultado de este interés?

Días después Jesús volvió a Galilea y mucha gente comenzó a seguirle.

Jesús se hizo carne y habitó entre nosotros, la traducción correcta sería: acampó. No solo entró en nuestros zapatos; sino que se identificó como uno de nosotros.
Un indigente decía a un grupo de hermanos de la iglesia: Siempre vienen a repartirnos comida en tarrinas; pero a mí me gustan ustedes, porque ustedes se sientan conmigo y comen conmigo en mis cartones. 

Para cumplir la misión debemos salir de la burbuja de nuestros propios intereses. Si es importante para el otro ¿Debiera serlo también para mí? ¿Quiero importarme con lo que a ti te importa hasta el punto que sientas satisfecha y feliz? 

"Todos debemos llegar a ser testigos de Jesús. El poder social, santificado por la gracia de Cristo, debe ser aprovechado para ganar almas para el Salvador. Vea el mundo que no estamos egoístamente absortos en nuestros propios intereses, sino que deseamos que otros participen de nuestras bendiciones y privilegios. Dejémosle ver que nuestra religión no nos hace faltos de simpatía ni exigentes. Sirvan como Cristo sirvió, para beneficio de los hombres, todos aquellos que profesan haberle hallado." DTG 127.

Rompamos las cadenas de la alienación e indiferencia y quebrantemos este día el yugo del egoísmo y la ingratitud.

¿Estoy dispuesto a sacrificar mis intereses por la necesidad del otro?

Ama a tu tu prójimo como a ti mismo. Este es el camino que nos muestra el Dios que nos envía. 
Este día sirvamos como Jesús lo haría. Que la gente vea a Cristo en nosotros. 
Seamos esa mano amiga; ese abrazo sincero, la respuesta amorosa, el amigo entusiasta. Seamos Jesús para las personas.







miércoles, 12 de julio de 2017

El envío de Tito - Un Dios que envía

"En cuanto a Tito, es mi compañero y colaborador para con vosotros; y en cuanto a nuestros hermanos, son mensajeros de las iglesias, y gloria de Cristo. Mostrad, pues, para con ellos ante las iglesias la prueba de vuestro amor, y de nuestro gloriarnos respecto de vosotros." 2 Corintios 8:23,24.


Tito un fiel amigo de Pablo; estuvo siempre dispuesto a aprender y servir.


Pablo había procurado que Tito desarrollará un ministerio eficaz. Para ello, procuró que Tito desenvolviese todos sus dones y capacidades, incluyendo la de ser un buen administrador y ser así un líder reconocido por su transparencia y sabio manejo de los escasos recursos de la naciente iglesia.

Tito también descubrió que el camino de la misión avanza en el asfalto de la mayordomia fiel.
Los recursos son una parte muy importante de la misión. Elena White lo describe de la siguiente manera:

"Enviar misioneros al extranjero para hacer obra misionera sin medios y recursos, es como requerir que se hagan ladrillos sin paja." (El ministerio médico, 438)
Para el apóstol Pablo nuestra respuesta, a la súper abundante gracia de Dios derramada en nosotros, debería ser ofrendas generosas que nazcan de un corazón alegre y feliz por recibir tan grande salvación.

Vemos “Que hay cinco resultados preciosos:

LAS OFRENDAS:

1. SUPLEN NECESIDADES

2. GENERAN ACCIONES DE GRACIAS A DIOS

3. TRAEN GLORIA A DIOS

4. PROVOCAN LA ORACION

5. ESTIMULAN AL AMOR

¡GRACIAS A DIOS POR SU DON INEFABLE! 9:15

Pablo termina su exposición acerca de las ofrendas con esta exclamación fantástica. Es probable que el don que tiene en mente es el mismo Señor Jesucristo y su muerte por nosotros. No hay suficientes palabras en el vocabulario humano para describir este don: es inefable. En el capítulo 8, versículo 9, el apóstol hizo alusión a este don divino.


Entonces:
¿Qué relación hay entre las ofrendas y el ministerio eficaz? No puede existir éste sin aquellas. Todo ministerio eficaz tiene que tener suficientes recursos materiales. El siervo exitoso es el que personalmente sigue el ejemplo de los macedonios, instruye a sus seguidores en cuanto a los principios bíblicos respecto a las ofrendas, y se asegura de que todos los fondos sean bien administrados. El ministro eficaz siempre procura “hacer las cosas honradamente, no sólo delante del Señor sino también delante de los hombres” (v. 21).

Apoyemos la misión con los recursos que Dios ampliamente nos concede. ¡Únase a los proyectos que hay en su iglesia y participe generosamente!