domingo, 9 de julio de 2017

La ayuda de los Ángeles - Un Dios que envía


"También Jehová dijo a Jacob: Vuélvete a la tierra de tus padres, y a tu parentela, y yo estaré contigo." Génesis 31:3

Existen unos delfines de río llamados bufeos. Amistosos y simpáticos, viven en la Amazonía y son buenos amigos del hombre. La gente dice que, si una persona no sabe nadar y cae al agua; ellos vienen, lo resguardan de animales peligrosos y los cargan hasta su bote.

20 años después de haber servido a Labán; Dios le mandó a Jacob que era hora de volver a la tierra dé Canaán. Habiendo planeado su fuga con su familia; la realizó, cuando su suegro se fue a otro lugar a ver sus rebaños.

Fue alcanzado por su suegro, y gracias a Dios todo acabó en un acuerdo de paz.

Luego de aquella situación, siguió su camino; más aquel paraje desértico despertó sus temores:

"Una vez más el Señor dio a Jacob otra señal del cuidado divino. Mientras viajaba hacia el sur del monte de Galaad, le pareció que dos ejércitos de ángeles celestiales lo rodeaban por delante y por detrás, y que avanzaban con su caravana, como para protegerla. Jacob se acordó de la visión que había tenido en Bet-el mucho tiempo atrás, y su oprimido corazón se alivió con esta prueba de que los mensajeros divinos, que al huir de Canaán le habían infundido esperanza y ánimo, lo custodiarían ahora que regresaba. Y dijo: “Campamento de Dios es este, y llamó a aquel lugar Mahanaim”." (PP, 174)

El Dios que nos envía nunca nos deja solos. Jacob experimentó que la gracia de Dios era mayor que sus enredos, su pasado y su pecado.

Él dijo: 
"No soy digno de todas las misericordias y de toda la bondad que has usado para con tu siervo; pues con mi cayado pasé este Jordán, y ahora estoy sobre dos campamentos." Génesis 32:10

Sin la ayuda de los ángeles y la Presencia del Señor nunca hubiéramos podido avanzar. 
Ahora somos Mahanaim, 2 Campamentos, 2 ejércitos: 
1. Los Ángeles y 
2. El pueblo de Dios (La Iglesia)

Aquel que 20 años atrás le dijo:
"He aquí, yo estoy contigo, y te guardaré por dondequiera que fueres, y volveré a traerte a esta tierra; porque no te dejaré hasta que haya hecho lo que te he dicho." Génesis 28:15

20 años después le repetía:
"También Jehová dijo a Jacob: Vuélvete a la tierra de tus padres, y a tu parentela, y yo estaré contigo." Génesis 31:3

Jacob, supo que Dios le amaba profundamente al ver la compañía de los ángeles en su peregrinaje guiando al pueblo del Señor.

Y así, como los bufeos resguardan y cargan a quienes entran en las aguas turbias de los ríos, los ángeles celestiales acompañan a los misioneros que van al mundo llevando salvación. 

Creo que será maravilloso un día conocer el rostro amistoso y simpático de los ángeles que nos cuidaron y resguardaron en nuestra diaria jornada.

Más recuerde: El amor y la gracia del Dios que nos envía no cambian. Él promete colocar todos sus ejércitos en marcha por nosotros. 

Su palabra es fiel y con amor, aún hoy, promete a quienes envía:
"...He aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén." Mateo 28:20.

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