sábado, 8 de marzo de 2014

Leamos hoy Isaías 12

Leamos hoy


Isaías 12


Un canto en medio del Huracán


"He aquí Dios es salvación mía, me aseguraré y no temeré; porque mi fortaleza y mi canción es Jehová, Jehová quien ha sido salvación para mí" Isaías 12:2


Todo era confusión y violencia por todas partes; los imperios habían comenzado a emerger y en su lucha por el poder absoluto destacaban los grandes capitanes y generales de los distintos ejércitos; cada uno pidiendo a su Dios que le ayudara a vencer.

Desde el inicio  la tierran de Israel siempre fue un punto estratégico de comercio, envidiado y deseado por todos sus enemigos; la prosperidad en el tiempo de Salomón se había debido en gran manera a ese factor; sin embargo no era eso lo que hacía la diferencia en la prosperidad del pueblo de Israel. Era Dios y su mano poderosa que bendecía sus vidas cada día lo que había llevado al pueblo de Israel a su máxima posición durante el reinado de Salomón; sin embargo el poder y la influencia de Israel, desde su división (10 tribus al Norte y Judá al sur), había declinado.

Ahora eran nuevas potencias que estaban levantándose, eran estados confederados que procuraban conquistar nuevos territorios. Ninguno cedía.

Sin embargo, el poder asirio fue el que más fue destacando poco a poco; acabó con el poder egipcio, sirio, babilonio, israelita y muchos otros más.

Allí pequeña y casi indefensa quedaba Judá, rodeado de un huracán de guerras y rumores de guerras; las amenazas se ceñian sobre ella como una nube negra que va trayendo la tormenta.

El libro de Isaías describe a cada uno de estos poderes, todos luchaban, uno contra el otro; pero su mayor deseo era dar consuelo y ánimo al pueblo de Dios que todavía había quedado.

En medio de todo el huracán de especulaciones, amenazas, confusión aparece este himno.

Que hacer cuando el huracán de la vida y los problemas, nos rodea?

Alaba a Dios!

Es de ese modo que demostramos nuestra confianza en Dios, es así que miramos más allá de lo que se ve, Es así que su mano poderosa se extiende hacia nosotros para darnos salvación!

No dejes que muera la alabanza en tu corazón!

y mientras más fuerte sean las pruebas y los dolores, alábalo con más fuerzas aún!

Que el adorar a Dios sea en todo tiempo, no solo en los tiempos buenos, y que nuestro amor hacía él por quien él es, por lo que hizo y hará por nosotros sea nuestra mayor adoración.


Dios te bendiga!!









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